Vuelven los plenos de la Asamblea de Madrid tras el parón vacacional y regresa también la tensión con un debate marcado por la próxima sesión de investidura del candidato Alberto Núñez Feijóo y las anunciadas movilizaciones del Partido Popular contra las negociaciones entre Pedro Sánchez y Junts. Pese a que a semana comenzaba con el encuentro entre los portavoces de los grupos parlamentarios y la presidenta regional Isabel Díaz Ayuso. El aparente clima de paz de estas reuniones entre las fuerzas políticas representadas en la Asamblea de Madrid y el Ejecutivo regional ha dado paso a la tradicional bronca en el turno de preguntas.
La portavoz de Vox en la Cámara Rocío Monasterio ha sido la primera en lanzar sus críticas al presidente en funciones Pedro Sánchez aprovechando una pregunta sobre la viabilidad en las inversiones en la región “en este clima de deterioro institucional”, ha señalado. Díaz Ayuso se ha sumado a las críticas a Sánchez, aunque ha salido al paso de las palabras de Monasterio a la gestión económica. Díaz Ayuso ha recordado a que su partido ya no puede "bloquear", iniciativas del PP y que se bajarán impuestos en la región "cuando sea posible", en referencia a las complejas negociaciones que en la pasada legislatura protagonizaron las fuerzas de la derecha impidiendo aprobar las cuentas regionales en 2022. En la misma línea Ayuso ha "agradecido" a Monasterio que le haya recomendado bajar impuestos, pero le ha apuntado que los populares llevan casi 20 años bajando los tributos, pero que se hace cuando "es posible". Por su parte Monasterio ha criticado a Ayuso por "regalar", recursos a los "sindicato LGTBI", o a los de la "hoces y el martillo".
El tono del debate se ha ido caldeando con las primeras intervenciones de los portavoces los grupos de la izquierda: "Lo van a pasar muy mal porque en democracia son muy pequeños en esos escaños", ha sentenciado Díaz Ayuso a la bancada de Más Madrid. Durante su intervención, Mónica García ha señalado que el Gobierno autonómico “está muy verde y no en lo medioambiental”, refiriéndose a las tareas pendientes que tiene el Ejecutivo en materia de servicios públicos y política climática. Ante ello, la presidenta de la Comunidad ha afeado que no haya "dejado de faltar al respeto" en su primera intervención cuando suele haber cortesía. Ayuso también ha criticado que tuviera la misma actitud tras la reunión en la ronda de contactos parlamentarios de este martes donde "no perdió un minuto en salir a insultar".
Por su parte, el portavoz del grupo Socialista Juan Lobato ha anunciado que se enfocará en "fiscalizar con rigor el trabajo del Gobierno regional y también apoyarles cuando hagan las cosas bien". Pese al conciliador todo del inicio, Lobato y Ayuso han protagonizado uno de los momentos más broncos del pleno al calor del debate sobre una posible Ley de Amnistía.
"Debe elegir si va a emplear su energía para impulsar el progreso de Madrid o si se dedicará a actuaciones teatrales constantes con temas como Cataluña, Puigdemont, ETA", ha espetado a la presidenta regional que en el mismo turno de intervención ha advertido: “Si opta por los numeritos". El socialista ha subrayado que serán una "oposición firme". Y aunque asegura que no se apartará "ni un centímetro de la Constitución" porque tiene "muy claro qué está bien y qué está mal", si Ayuso quiere hablar de esto o "si prefiere seguir el camino de José María Aznar al conspirar contra Feijóo por escuchar a Junts", él la esperará en el Senado. Ayuso ha salido al paso de las palabras del portavoz socialista justificando “si habla de Madrid tienen que hablar de lo que está pasando a nivel nacional, es normal que me preocupe", ha señalado en su turno de palabra.
Coincidiendo con del debate en tono nacional, el portavoz del Partido Popular Carlos Díaz-Pache ha preguntado al Ejecutivo madrileño por los planes de la Comunidad para celebrar el 12 de octubre. Respondiendo al portavoz popular, Diaz Ayuso ha afirmado que esta celebración es ya "una costumbre en Madrid" porque representa "la identidad hispana, la fusión de culturas, la unidad, la herencia cultural y la alianza en español de 600 millones de personas". Para esta ocasión, República Dominicana será el país invitado de las actividades que tendrán lugar desde el 7 al 14 de octubre.
La celebración contará con 165 actividades donde participarán 17 artistas de varias naciones latinoamericanas, entre los que destaca el colombiano Carlos Vives. Para ello se instalarán escenarios en la Plaza Mayor, en la Plaza de España, o en Matadero. “Considero que es un momento absolutamente necesario para reafirmar la verdad, la historia y la identidad española”, ha señalado Díaz-Pache al finalizar su intervención.