Pasada la lluvia toca hacer balance de los daños causados tras el paso de la Depresión Aislada en Niveles Altos (DANA) por la Comunidad de Madrid. La afectación ha sido mayor en el suroeste madrileño. Municipios como El Álamo, Aldea del Fresno, Villa del Prado, Villamanta o Navalcarnero, entre otros, han sufrido graves afectaciones tras el paso de este temporal que ha dañado a la agricultura después de un año marcado por la extrema sequía.
‘La huerta de Madrid’, tal y como se conoce en toda la región al municipio de Villa del Prado, próximo a la frontera con Castilla-La Mancha, cuenta con 90 fincas dedicadas a la horticultura. Estas explotaciones proporcionan empleo a unas 500 personas en una localidad con algo más de 6.500 habitantes. Por su cercanía al río Alberche, el mismo que desbordó e inundó los campos cercanos, el suelo de esta zona es abundante en nutrientes, lo que ha llevado a que Villa del Prado sea identificada y reconocida como el principal suministrador de productos frescos para Madrid. Además del cultivo hortícola, este municipio comparte con el resto de ayuntamientos de la comarca de la Sierra Oeste la importancia en el cultivo del olivar y sobre todo del sector vinícola. La Comunidad de Madrid cuenta con más de 10.000 hectáreas de viñedo y más de 50 vinos con Denominación de Origen.
La tarde del martes, cuando las aguas del Alberche comenzaron a permitir el acceso a las zonas anegadas, Juan Carlos García, agricultor de la zona, pudo revisar los daños que la crecida del río había causado en su finca: “He perdido una cosecha de 25.000 lombardas y repollos”, señala a Madridiario. A sus 64 años nunca había visto una crecida del Alberche como la vivida estos días: “Soy la tercera generación de agricultores y cada vez es más duro el trabajo en el campo”, reconoce a este medio cuando todavía hace balance de otros destrozos en su terreno, ya que el agua ha inutilizado dos de los motores que utilizaba para regar los cultivos.
Otro de los afectados, ‘Minuno’, como todos le conocen en el pueblo, echa en falta un mayor mantenimiento del cauce del río, que hubiera disminuido los efectos sobre su finca: “Quienes trabajamos en el campo somos los garantes de su conservación”. El agricultor señala la necesidad de limpiar la ribera de los ejemplares de arbolado muertos. Por su parte, García, que además es miembro de la Asociación de Agricultores de Villa del Prado, ha comenzado a recopilar los datos de la 'sangría' en los cultivos para las futuras ayudas que puedan distribuirse.
“Hemos perdido toda la cosecha”
Rachid El Messaoudi, también agricultor en este municipio, trabaja en una parcela de más de 20.000 hectáreas dedicada principalmente a la acelga y las hierbas aromáticas que el temporal la ha dañado en más de un tercio: “Hemos perdido toda la cosecha”, señala a este medio Rachid. Se refiere a la cosecha de acelga que esta semana tenían que entregar a un supermercado por más de 35.000 euros. Este agricultor se muestra escéptico ante la llegada de las ayudas al campo en una posible futura declaración de zona catastrófica para los municipios del oeste madrileños más afectados por la DANA.
Para designar una zona como catastrófica, hay que tener en cuenta que de acuerdo con la Ley 17/2015 del 9 de julio del Sistema Nacional de Protección Civil. Corresponde al Gobierno de España la facultad de designar una zona como catastrófica y debe ser aprobada por el Consejo de Ministros a solicitud del ministro de la Presidencia, el ministro de Interior o el de Hacienda y Función Pública.
Las peticiones de declaración deben ser presentadas por las entidades gubernamentales pertinentes (comunidades o ayuntamientos afectados). De acuerdo con la ley, esta petición debe realizarse en la etapa de recuperación, es decir, después de que se haya completado la primera respuesta inmediata a la emergencia. La Ley 17/2015 contempla la posibilidad de proporcionar ayudas para compensar los daños, tanto materiales como personales, causados por el evento catastrófico. En el caso de los daños personales, estas ayudas se otorgan en situaciones de fallecimiento o incapacidad absoluta y permanente.
“Todavía es prematuro” evaluar los daños
En cuanto a los daños materiales, estos deben ser "ciertos, evaluables económicamente y referidos a bienes que cuenten con la cobertura de un seguro, público o privado". Las ayudas son compatibles con indemnizaciones y otras ayudas pero la suma total no puede superar el valor del daño. Los apoyos económicos pueden ser otorgados a personas que hayan sufrido daños en sus viviendas, así como en sus actividades agrícolas, ganaderas, forestales y de acuicultura marina (actividad dirigida a producir y engordar organismos acuáticos en su medio). También se facilitarán compensaciones económicas a los ayuntamientos afectados y a particulares que hayan colaborado en las tareas de limpieza o desescombro.
Fuentes de la Consejería de Medioambiente, Vivienda y Agricultura, que dirige Carlos Novillo, señalan a Madridiario que en la actualidad las tareas se centran en la limpieza de las zonas afectadas: “Todavía es prematuro” evaluar los daños en la agricultura y las futuras ayudas al sector, concretan.
Organizaciones como la Unión de Agricultores, Ganaderos y Silvicultores de la Comunidad de Madrid (Ugama) han reclamado la puesta en marcha de una línea de ayuda económica para que los agricultores y ganaderos damnificados por la DANA "puedan afrontar la catástrofe y no se deje de sembrar ni una sola hectárea", señalan a este medio.
Según las estimaciones realizadas por los propios agricultores y ganaderos asociados en Ugama, las pérdidas alcanzan los cinco millones de euros en producción agrícola solo en el municipio de Villa del Prado y otro tanto en infraestructuras. Desde la oganización agraria piden responsabilidad y premura en las actuaciones: “Los daños a nuestro campo no pueden caer en el olvido". Por ello, solicitan que las administraciones ofrezcan una "rápida respuesta" a las necesidades que las insfraestructuras agrarias necesitan tras quedar muy dañadas por las lluvias torrenciales.
"Los daños a nuestro campo no pueden caer en el olvido"
La Comunidad de Madrid tampoco ha escapado de las consecuencias de la gran sequía que ha azotado a todo el país. Los embalses, bajo la administración del Canal de Isabel II para el suministro de agua a la Comunidad de Madrid, comenzaron el mes de agosto con un nivel de capacidad del 54,8 por ciento, habiendo perdido 44,7 hectómetros cúbicos durante el mes anterior. A finales de junio, estos embalses estaban al 59,5 por ciento, con un total de 517 hectómetros cúbicos almacenados por lo que, a falta de observar si el paso de la DANA se ha notado en las reservas hidráulicas, los datos del agua embalsada demuestran la situación crítica que los agricultores llevan sufriendo estos meses.
Hace algunas semanas, la Comunidad de Madrid anunció que ponía en marcha -de la mano del Instituto Madrileño de Investigación y Desarrollo Rural, Agrario y Alimentario (IMIDRA)- un programa para estudiar la resistencia hídrica del suelo disponible y, en último término, para recuperar las especies de leguminosas más resistentes a las sequías para su consumo y comercialización.