Entre los distritos de Carabanchel y Latina se alza el Parque de las Cruces. Con una extensión de hasta 50 hectáreas, esta gran zona verde se ha consolidado, desde su creación en la década de los 80, como uno de los “pulmones” de la capital. Sin embargo, tal consideración, argumentan desde la Mesa del Árbol de Carabanchel, se encuentra ahora en serio riesgo como consecuencia de los “destrozos” ocasionados en el arbolado durante las “obras fantasma” de remodelación y mejora puestas en marcha por el Ayuntamiento en septiembre de 2022 y que este mismo verano, aún sin desvelar la contrata encargada de la ejecución, han iniciado su Fase 2.
"La zahorra condena a los parques"
En paralelo al daño medioambiental directo ocasionado por el empleo de maquinaria pesada, los vecinos de la zona denuncian que el uso de materiales como la zahorra, unido a la falta de mantenimiento, condenan a este y otros parques repartidos por todo Madrid a “una muerte lenta”. “Están llevando a cabo una obra civil en un parque. Es un sinsentido. Han pavimentado ya casi 3.000 metros de avenidas. Al emplear zahorra para evitar mantenimiento, el suelo queda completamente dynamicado y apenas drena, menos de un seis por ciento. Esto es muy perjudicial para los árboles porque los seca. Además, tampoco tenemos del todo clara su composición. Puede llevar mica, que es cancerígena, cal, que mata toda la biodiversidad, asfalto, amianto...”, lamentan.
Aunque, continúan, “el modelo que quieren implementar en las Cruces es el sistema de drenaje urbano sostenible, que consiste en cavar zanjas entre los árboles”, a juicio del ingeniero forestal y presidente de la Mesa del Árbol de Carabanchel, Fernando López, tal fórmula no es compatible con una zona verde de gran magnitud en la medida en que “rompe las raíces, seca los árboles y trae consigo mayor riesgo de derrumbe”. Por el momento, apostilla, “no ha habido que lamentar males mayores, pero estamos avisando. Si luego pasa algo...”. Todo ello no hace más que contribuir a que “los parques se conviertan en auténticas islas de calor con temperaturas máximas superiores a los 36,5 grados”.
"El medio ambiente no descansa en verano"
Por si esto no fuera suficiente, los vecinos cargan contra la opacidad tanto del Consistorio como del Gobierno regional en el transcurso de lo que no dudan en calificar como “obra fantasma”, apelativo surgido a raíz de la falta de señalética que indique la contrata seleccionada para la ejecución de los trabajos: “Nadie sabe qué empresa se encarga de la obra. La policía nos dice que no es necesario hacerlo público pero, ¿y si un día pasa algo, a quién llamamos? Es todo muy raro. Muy extraño. Seguiremos investigando, luchando y haciendo ruido, porque el medio ambiente no descansa en verano”.
Aunque reconocen la necesidad de una intervención dado el “estado de abandono” del parque, por ejemplo, con un “incremento en el personal de jardinería”, los vecinos tienen claro que “esta no era la reforma que Las Cruces necesitaba”. Al contrario, abogan por la elaboración de un “Plan Director” que marque la pauta a seguir en materia de conservación e intervención “con independencia de quien gobierne”. “Podría ser un bosque urbano, un auténtico pulmón verde para Madrid, pero no lo conservan. Hay gente, sobre todo los mayores, que conocieron el parque desde sus inicios, que al pasar por aquí lloran de pena”, concluyen. Siguiendo esta línea de trabajo y a través del colectivo ‘Salvemos los Parques’, ya se están organizando movilizaciones con vistas al próximo mes de septiembre.
Tal y como anunciaba el delegado de Movilidad y Medio Ambiente, Borja Carabante, al inicio de las obras, estas se encaminan fundamentalmente a la mejora del pavimento y las áreas deportivas de las que dispone el recinto. Con una inversión municipal de un millón y medio de euros, el objeto de las actuaciones es que “los vecinos puedan disfrutar de unas zonas verdes y estanciales más amplias y mejor acondicionadas, con nuevo pavimento y en las que se optimice la red de drenaje con criterios de sostenibilidad”. Asimismo, el proyecto contempla la creación de nuevas áreas deportivas, juegos infantiles, “elementos biosaludables”, donde la población de más edad pueda realizar ejercicios de mantenimiento de bajo impacto, dos áreas caninas y la renovación completa de la iluminación.
Las explicaciones dadas entonces por el delegado del ramo no convencen a los principales partidos de la oposición en Cibeles, PSOE y Más Madrid, quienes se alinean con la vecindad en su cruzada frente a la reforma. En palabras del concejal socialista Pedro Barrero, quien ha estado visitando el parque junto a los vecinos, “la zahorra granítica presente en caminos y zonas estanciales no protege a los árboles y, además, supone el vaciado del lago en plena cría de aves”.
Más contundente aún se muestra el concejal de Más Madrid Luis Nieto al cargar contra la supuesta “mejora” y considerar que esta no hace más que “engrisecer” el parque: “Estas obras de “mejora” son un capítulo más en el ya largo libro titulado "Engrisecer los parques" que está escribiendo y ejecutando el alcalde, José Luis Martínez-Almeida. Un capítulo más que añadir a los de otros parques como La Cornisa, Aluche o Calero. En contra de lo que demandan los vecinos: más verde, más árboles y más vegetación, Almeida inunda de zahorra los parques. El resultado es que, en vez de conseguir parques más sombreados y frescos, tenemos parques menos arbolados, con menos vegetación y menos sombra. Justo lo contrario de lo que reclamamos. Y más después de conocer que este mes de julio ha sido el más cálido de la historia”.
Pese a los intentos de Madridiario por contactar con el área delegada en el Ayuntamiento de Madrid, no ha sido posible obtener respuesta de su parte.