En la noche de este jueves, más de un centenar de efectivos de Samur-Protección Civil, Bomberos del Ayuntamiento de Madrid y Policía Municipal y personal de emergencias Calle 30 se coordinaron para sacar adelante un nuevo simulacro, que tuvo lugar en la M-30, concretamente en el tramo que une Marqués de Vadillo con la A-3.
El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, así como la delegada del Área de Gobierno de Portavoz, Seguridad y Emergencias, Inmaculada Sanz, y el delegado del Área de Gobierno de Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante, estuvieron presentes en el simulacro para conocer de primera mano la labor de los servicios de emergencias de la capital. También acudieron la consejera delegada de Madrid Calle 30, Rosalía Gonzalo, y el director general de Emergencias y Protección Civil, Enrique López Ventura.
Concretamente, el siniestro que se planteó a los integrantes de los diferentes servicios de emergencias es un accidente en el que se vieron implicados tres turismos y un autobús de pasajeros, quedando seis personas heridas, cuatro de ellas de gravedad.
Tras la colisión, uno de los vehículos se incendió, causando el pánico entre los 50 viajeros del autobús -atrapados en el punto del siniestro-, así como de los pasajeros de los turismos implicados en la colisión. Tres de ellos habían quedado encarcelados en sus vehículos. El accidente provocó el corte completo de este túnel, causando graves retenciones en su interior.
Con este escenario, Madrid Calle 30, la empresa que gestiona la explotación, conservación y mantenimiento de la M-30, realizaba anoche, de 23:45 a 1:30 horas, su simulacro anual, gracias al cual comprueba la efectividad de los protocolos de actuación establecidos para casos de incidentes graves en esta vía de circunvalación, así como la coordinación de los equipos que intervienen tanto de Madrid Calle 30 como de los servicios de emergencias municipales.
Almeida explicó que es “importantísimo” realizar este tipo de ejercicios porque “debemos estar preparados para cualquier eventualidad que se pueda producir”. Según el alcalde, hay dos claves a tener en cuenta en este tipo de sucesos: “el tiempo”, ya que es fundamental “que los servicios de emergencia estén preparados para acudir de forma inmediata”, y la coordinación, “cualquier minuto que se pierda como consecuencia de que no haya la debida coordinación puede costar vidas”.
Al término del simulacro, el primer edil aseguró que, gracias a simulacros como este, “los madrileños sabemos que estamos en las mejores manos”, en las de Policía Municipal, SAMUR-PC y Bomberos del Ayuntamiento de Madrid, que “son nuestros ángeles de la guarda”.
La gestión del accidente simulado, destacan desde el Ayuntamiento de Madrid en un comunicado, ha sido de gran dificultad debido a su magnitud, así como por el número elevado de personas implicadas.
"El accidente, en el que se ha incendiado uno de los vehículos, ha obligado a todos los servicios intervinientes a cambiar la estrategia de actuación y a movilizar a nuevos equipos. Con este tipo de ejercicios, no solo se pretende conseguir una mayor complejidad en la realización del simulacro para analizar más en profundidad las tareas a realizar, sino que se permite la intervención de todos y cada uno de los servicios de emergencias de la ciudad de Madrid", informan.