CRM es el acrónimo de Customer Relationship Management (Gestión de la Relación con el Cliente) y va mucho más allá de un conjunto de programas de gestión de empresas.
Podemos definirlo como la gestión de 360 grados de los diferentes departamentos que componen una entidad, como podría ser atención al cliente, marketing, ventas, así como los diferentes puntos de contacto.
Las nuevas tecnologías han llevado a cabo la transformación digital de cualquier negocio. Cualquier empresa y departamento han tenido que adaptarse al nuevo escenario.
Siguiendo por el mismo camino, también evoluciona la relación con el cliente. Y es precisamente en ese punto en donde entra en juego el CRM. Este concepto se relaciona directamente con el cliente, por lo que es una herramienta, es tecnología y una estrategia.
El CRM es una completa arquitectura que debe adaptarse a las necesidades de la empresa. Se encargará de recopilar la información de los clientes (como nombre, dirección, e-mail y teléfono), así como sus actividades y los medios de comunicación con la empresa (llamadas por teléfono, envío de correos electrónicos, visitas físicas).
No solo ayuda a gestionar las relaciones con los clientes, sino que también se utiliza para la gestión de ventas, de ingresos, para comunicación interna, como software de almacén, para gestión y resolución de reclamaciones/consultas, presupuestos y facturas, etc.
Podemos encontrar dos grandes tipos de CRM:
Ahora que ya conoces la importancia de tener un crm para empresas, vamos a estudiar los criterios más importantes a la hora de elegirlo:
Ten en cuenta estos criterios y podrás elegir el mejor CRM para optimizar los procesos en tu empresa.