Reino Unido está viviendo sus días más negros del coronavirus, peores incluso que durante la primera etapa de la pandemia. Los últimos datos oficiales informan que en la última jornada se han vuelto a producir cifras récord con más de 50.000 positivos y más de 400 fallecidos a causa del virus en las últimas 24 horas.
Con gran parte del país confinado y a la espera de revisar las medidas actuales (que previsiblemente se endurecerán), la aprobación de esta segunda vacuna contra el coronavirus llega en un momento crítico y aporta más esperanza que nunca. El líder británico, Boris Johnson, se ha mostrado optimista y esperanzado con la aprobación y asegura que con ella se podrá inmunizar a más personas.
Según ha adelantado el Ejecutivo, a partir del 4 de enero se comenzará a vacunar utilizando también el fármaco de AstraZeneca y ha confirmado una primera compra de 100 millones de dosis, lo que permitiría la vacunación de 50 millones de personas.
Al igual que la vacuna de Pfizer, la de Oxford y AstraZeneca también requiere dos dosis para una inmunización completa. Pese a la buena nueva, el Gobierno se muestra cauto y ha advertido a la población que todavía habrá que esperar varios meses para que las vacunas hagan efecto y se consiga revertir la situación actual del coronavirus, por lo que piden que se cumplan las medidas establecidas.
En la Unión Europea todo parece indicar que la siguiente en ser aprobada será la de Moderna y previsiblemente la de Oxford sería la tercera. Habrá que esperar hasta enero para que se vuelva a reunir la Agencia Europea del Medicamento y emitan su dictamen.