Desde que entró en vigor el estado de alarma que restringe los movimientos de los ciudadanos, la mayoría nos hemos quedado en casa. Pero algunos, quizá por claustrofobia o simplemente por saltarse las normas, han echado mano de ingenio y picaresca para poder salir a la calle. Es el caso de este vecino de Palencia, que decidió salir a pasear un perro, algo que permite el decreto del Gobierno. Pero no era un perro cualquiera, sino uno de peluche, como denuncia el sindicato de Policía.
El partido Pacma denunciaba que en plataformas de compra-venta como Wallapop circulaban anuncios en los que algunos usuarios alquilaban sus perros para que la gente tuviera una excusa de peso para salir durante este periodo de aislamiento.
En Madrid, el propio alcalde José Luis Martínez-Almeida, ha hecho un llamamiento a los dueños de mascotas para que no abusen de ese derecho, se limiten a pasear al perro un tiempo mínimo indispensable y no aprovechen para socializar. De hecho, la Policía Municipal ha tenido que intervenir en algún caso para disolver corrillos de 5 o 6 personas con los perros hablando tranquilamente entre ellos.
En Madrid, desde la entrada en vigor del estado de alarma, los agentes han realizado 451 propuestas de sanción y cuatro detenciones por incumplir las restricciones de tránsito. Las multas para los infractores abarcan desde los 600 euros en adelante. Esta misma mañana, la Policía Nacional ha cerrado una cafetería que permanecía abierta en Aluche y ha sancionado a los 6 personas que se encontraban en su interior, entre ellas el encargado del establecimiento. Ayer sucedió un caso similar en otro establecimiento en la calle de Alcalá. Los empleados argumentaron que sus jefes les habían obligado a abrir.
En Murcia, la Policía Local ha compartido un vídeo en el que un individuo disfrazado de dinosaurio paseaba por la calle saltándose las restricciones. Con la banda sonora de Jurassic Park, se puede ver a una patrulla interceptando al 'dinosaurio' al que piden explicaciones antes de ordenarle que regrese a su vivienda.
En el País Vasco, según publica el diario El Correo, la Ertzaintza ha sancionado a un joven que vive en el Casco Antiguo de Bilbao por ir a comprar pan a la calle Sabino Arana, situada a casi dos kilómetros de su domicilio.
En las zonas de costa está resultando más complicado el aislamiento. Así, según ha informado en su cuenta de Facebook la Policía Local de La Unión, ha denunciado a una persona por acampar tranquilamente sobre la arena y a siete por pescar en la playa.