Los robos limpios, como aquellos que se hacen con técnicas como el bumping o impresioning, no solo permiten que los ladrones entren fácilmente al hogar y se lleven lo que quieran, si no que luego podemos tener muchos problemas para cobrar la indemnización por parte de los seguros (si es que lo llegamos a hacer).
Desde la sede de Nocte Cerrajeros en Madrid, voz experta en el tema de cerraduras de seguridad, aseguran que más de 80% de las cerraduras instaladas en nuestros hogares son vulnerables a algún tipo de técnica de intrusión. Esto hace que se incremente la demanda de cerrajeros.
Los mismos profesionales indican que hay una falta de conciencia en este sentido, ya que tan solo nos damos cuenta de donde está el problema cuando ya hemos sufrido un robo, y entonces es demasiado tarde.
Aunque existen muchos métodos para vulnerar una cerradura, los ladrones lo tienen claro: el método bumping es el claro preferido.
Consiste en introducir una llave tallada en la cerradura, con el objetivo de que pueda penetrar a la mayor profundidad que se pueda. Esta llave se introduce con precisión, de tal manera que quede un espacio libre de unos 3 mm; se aplica un poco de tensión y un golpe no demasiado fuerte provoca la apertura.
Por fortuna, existe solución ante este temido método, y pasa por instalar una cerradura antibumping. Estas cerraduras están diseñadas con férreos sistemas de protección, además de con llaves incopiables.
Hay diferentes tipos con sistemas de seguridad muy variables: algunas tienen control de copia electrónica, otros sistemas de embrague antipánico doble, antiganzúa, etc.
Por supuesto, estas cerraduras tan solo deben ser colocadas por expertos en el tema. De nada sirve comprar la cerradura antibumping más cara del mercado, si no se ha colocado correctamente.
Sigue estos consejos y evitarás robos en tu hogar.