A lo largo del año, nuestro consumo de luz y gas sufre una serie de picos que acabamos notando en las facturas. Algunas veces estos incrementos pueden darnos un disgusto si nosotros mismos o quienes conviven con nosotros, no hemos sido del todo cuidadosos a la hora de evitar malgastar luz y gas.
Por suerte, hay muchas formas de amortiguar estas subidas y bajadas en nuestra factura, como verás a continuación, gracias a los consejos que te proponemos en este artículo.
Este consejo es el primero que debes seguir siempre. La mayor parte del despilfarro de dinero en las facturas se debe, en muchos casos, precisamente a que no reparamos suficiente en las condiciones de las tarifas que tenemos contratadas.
Si conoces bien a qué horas se produce el mayor consumo de luz y gas, sabes aproximadamente cuál es vuestro consumo anual y la potencia que necesitáis contratar, tienes todo lo necesario para escoger la opción disponible que más te conviene a ti y a los tuyos.
Puedes obtener más información aquí, sobre cómo ahorrar gracias a las tarifas disponibles de luz y gas natural.
Sin embargo, este consejo solo sirve para disminuir el precio que pagamos por el mismo consumo de siempre. Si queremos que este ahorro en la factura sea aún más efectivo necesitamos disminuir nuestro consumo de luz y gas y darle un uso más eficiente a ambos recursos, si no queremos sacrificar nuestra calidad de vida, nuestro bolsillo y el medio ambiente. Para ello, no solo debemos asegurarnos de que nuestras instalaciones sean eficientes, si no que también, todos los miembros de nuestra unidad doméstica deben comprometerse a seguir una serie de pautas en su día a día. Por suerte, estos pequeños cambios no tienen porqué ser excesivamente costosos en tiempo y dinero, como veremos más adelante.
De nada sirve esforzarnos en adquirir buenos hábitos de consumo si nuestro hogar es un pozo sin fondo a la hora de gastar electricidad y gas. A continuación repasaremos algunos de los puntos calientes en este sentido.
Actualmente es fácil encontrar en el mercado electrodoméstico con una eficiencia energética A+, A++ y A+++ a precios muy asequibles. Por tanto, siempre que vayamos a renovar alguno de ellos, es mejor optar por la máxima calificación de eficiencia energética que nos podamos permitir. A medio y largo plazo supondrá también un ahorro para nuestro bolsillo.
De la misma forma, lo mejor es sustituir las bombillas de toda la casa por las más eficientes a nuestra disposición.
Un buen aislamiento térmico es la mejor manera de reducir el consumo de electricidad y gas natural a la hora de procurar que nuestra vivienda se encuentre dentro de un rango de temperaturas agradable. Entre los 19ºC y 21ºC en la mayoría de los casos.
Asegurarnos de que no se estén produciendo fugas de ningún tipo, purgar radiadores en otoño, revisar la caldera y limpiar los filtros del aire acondicionado, son solo algunas de las medidas que podemos tomar para mejorar la eficiencia energética de nuestro hogar. Consulta la información necesaria para cada instalación, para saber qué medidas tomar en cada caso.
Estas son algunas de las medidas que podéis tomar para disminuir vuestro consumo personal: