El estilo de vida que seguimos la gran mayoría de nosotros es muy estresante, causando graves prejuicios contra nuestra salud. Los horarios, compaginar nuestra vida laboral con la personal, el colegio de los niños o la falta de sueño son algunos factores que afectan a nuestra presión arterial, y esto podría derivar en enfermedades de índole cardiovascular.
La presión arterial puede definirse como la fuerza de bombeo que realiza la sangre en nuestro organismo. Existen muchas causas que pueden hacer que se eleve y, aunque no se sabe con exactitud lo que la causa, está más que claro que el estrés la eleva.
Lo que sí debemos tener claro es que, si nos diagnostican esta enfermedad, tendremos que introducir ciertos cambios en nuestro estilo de vida, además de llevar un control de tu tensión arterial con un tensiómetro. Si no estás familiarizado con este tipo de aparatos no te preocupes porque son muy sencillos de utilizar, pero sí es importante que elijas uno que se adapte a tus necesidades. En este artículo puedes ver una comparativa entre los tensiómetros más recomendados para ayudarte a elegir.
Lo primero que tenemos que hacer es acudir al médico para que nos indique lo que tenemos que hacer. Estas pautas nos pueden ayudar también con su control.
Se calcula que perdiendo algo de peso podemos reducir entre 5 y 20 mmHg de presión por cada 10 kilos.
Está demostrado que aquellas personas que pesan más de su peso ideal (que llegan a tener sobrepeso) tienen más posibilidades de tener la tensión arterial alta, además de desarrollar enfermedades cardiovasculares.
Si tenemos la tensión alta, el concepto de dieta equilibrada nos lo tenemos que grabar a fuego en nuestra mente.
Habrá que reducir/eliminar los alimentos excesivamente azucarados y grasientos, y es que son esos los que principalmente hacen que nuestra tensión se eleve en exceso.
En lugar de ello, conviene agregar frutas y vegetales, con un aporte mínimo en cuanto a grasas saturadas se refiere.
Llevando una dieta equilibrada podemos contribuir a reducir la presión en torno a unos 8-14 mmHg.
Probablemente, este es el primer consejo que te dará el médico. Lo cierto es que la sal (sodio) hace que nuestra presión sanguínea se incremente sobre 2-8 mmHg. Si la reduces en las comidas, empezarás a ganar en calidad de vida.
El deporte también es un gran aliado contra la presión arterial elevada.
Los expertos recomiendan dedicarle unos 30 minutos de ejercicio al día, ya que de esta forma veremos como la presión arterial se reduce entre 4-8 mmHg. Y no solo eso, si no que nos conseguiremos mantener en nuestra línea.
Si queremos perder algo de peso, posiblemente tengamos que elevar este tiempo.
El consumo de alcohol, además de tener muchas desventajas para la salud, es una elevada fuente de azúcares que incrementará nuestra presión arterial. El hecho de no consumir más de 2 vasos al día puede ayudarnos a reducir la presión arterial sobre los 2 y los 4 mmHg.
Estos son algunos hábitos sencillos que deberías mantener en el tiempo para ganarle la batalla a la presión arterial alta. Pueden no parecer fáciles de implantar, pero debes hacerlo para ganar en calidad de vida.