El fuego ha sido protagonista de numerosos sucesos ocurridos en la capital. El Cine Covadonga, el Teatro Español, el Edificio Windsor, el Casino de Madrid o el Hospital Psiquiátrico de la Comunidad de Madrid fueron algunos de los edificios pasto de las llamas a lo largo de la historia de la capital.
Otro de ellos, del cual apenas queda constancia, es el incendio del Teatro Calderón el 4 de marzo de 1995, algo de lo que se hace eco José Díaz Herrera en su libro Y si arde… ¿Estamos seguros?, donde se menciona este incidente, que ocurrió tras actuar sobre sus tablas Manolo Escobar.
“Otros edificios singulares (…) han sido devorados total o parcialmente por las llamas, en incendios la mayoría fortuitos en los que no se han producido víctimas, salvo en la cuenta corriente de Manolo Escobar, que no pudo volver a cantar en el Teatro Calderón tras quemarse tras una actuación del «cantautor» almeriense”.
Todo apuntó a que la causa de estos hechos fue la acumulación de basura en la puerta de incendio. Parte de los camerinos y de los bastidores quedaron completamente destruidos.