Un 16 de febrero de 1987 se certificó la defunción de uno de los cines más icónicos del Art Deco en Madrid. El Cine Salamanca daba su último pase cinematográfico antes de cerrar sus puertas para siempre y dejar su esqueleto para que otro negocio comercial habitase en él desde entonces.
El edificio se comenzó a construir en los años treinta, en la intersección de las calles Torrijos (hoy Conde de Peñalver) y Hermosilla, sobre un solar esquinado. El arquitecto Francisco Alonso Martos, bajo la influencia del cine Barceló, actual discoteca Teatro Barceló, basó las fachadas del cine en las técnicas del racionalismo alemán, entendido como una superposición de volúmenes y otorgando protagonismo a las siluetas curvas. Como sistema de optimización del espacio, el Salamanca construyó la sala tomando las diagonales del rectángulo como eje, mejorando en lo acústico. Asimismo, el vestíbulo se extendía a lo largo de sus dos fachadas, estando este solado en mármol y decorado con líneas sencillas.
El Salamanca también funcionó como teatro y sala de conciertos; conciertos como el del cantautor valenciano Raimon que, tras la muerte de Francisco Franco, cantó en catalán nada más y nada menos que en el barrio de Salamanca.
Tras varios años de abandono, la cadena de moda C&A lo adquirió para abrir su tienda principal en Madrid, realizando una rehabilitación que conservó la distribución antigua del edificio y sus adornos. Durante la reforma, decidió simular la antigua pantalla del cine mediante un anuncio que ocupaba el mismo espacio. Por último, las escaleras sustituyeron las butacas y las paredes cambiaron de color.