Una de las medidas más importantes entre las aprobadas en el último Real Decreto-ley tiene que ver con la base y el tipo de cotización de los autónomos. Una medida que supone un incremento en la cuota que estos trabajadores pagan cada mes a la Seguridad Social.
Concretamente, la base mínima de cotización de los trabajadores autónomos se ha visto aumentada en el 1,25 % a partir del día 1 de enero de 2019. Por su parte, el tipo de cotización ha pasado del 29,8 % al 30 %. Este concepto es el porcentaje que se aplica sobre la base de cotización para calcular la cuota que los autónomos deben pagar cada mes.
¿Por qué es tan importante el cambio en la base mínima de cotización a la Seguridad Social? Pues porque es la que elige la mayoría de los autónomos para cotizar.
Como resultado de este aumento, la cuota para los autónomos que sean persona física aumenta desde enero en 5,36 euros al mes, lo que supone un incremento de unos 64 euros al año. Por su parte, los autónomos societarios, que son los que han constituido una sociedad mercantil, verán incrementada su cuota en 6,89 euros al mes, es decir, pagarán unos 82 euros más al año.
En resumen, aquellos autónomos que coticen por la base mínima, que ahora es de 944,35 euros al mes, pasarán a abonar 283,3 euros cada mes. En cuanto a los societarios en esta situación, pagarán una cuota de 364,22 euros por una base mínima de 1.214,08 euros.
También la tarifa plana para nuevos autónomos se ha modificado: de los 50 euros al mes que pagaban en 2018 pasarán a los 60 euros actuales.