Así lo ha anunciado este miércoles el consejero de Educación, Rafael van Grieken, en un desayuno con los medios de comunicación en los que ha explicado el III Informe anual sobre convivencia y acoso escolar. "Es una buena noticia para la comunidad educativa madrileña que la convivencia en los centros escolares siga mejorando", ha destacado.
Durante el primer trimestre del presente curso, además, se mantiene la tendencia a la baja: de 48.127 alumnos de los mismos 177 centros, 216 están en situación de riesgo. Es decir del 0,63 alumnos en riesgo del 2017-2018, se ha pasado al 0,45% en el último trimestre de 2018.
En cuanto a los casos confirmados de acoso escolar -los aceptados por la Inspección Educativa tras valorar y desestimar parte de las denuncias recibidas-, el porcentaje se mantiene. De 179 víctimas confirmadas en el curso 2015/16 se ha bajado hasta 83 en el 17/18, un 54% menos. El número de denuncias a la Inspección confirma la bajada: han disminuido un 30%.
No obstante, el 1% de los alumnos presenta indicadores de potencial acoso escolar. Esto es, situaciones en que la víctima es señalada como tal por, al menos, cuatro testigos. En situación de riesgo -casos declarados por al menos un testigo-, se encuentra un 2,4% de los alumnos. Ambos, porcentajes que se han reducido desde el inicio de la legisltura cuando tanto uno como otro -riesgo y potencial acoso- eran del 3%.
En cuanto a los grupos de edad más vulnerables se encuentran los alumnos de Educación Primaria. En el último curso, un 1,5% se encontraba en situación de acoso potencial y un 4,5% en riesgo de acoso. Estos porcentajes se reducen al 0,7 y 1,5%, respectivamente, en la Educación Secundaria Obligatoria (ESO) y hasta el 0,4 y el 1,1%, en Bachillerato y Formación Profesional Básica y de Grado Medio.
Los acosadores, por su parte, se encuentran mayoritariamente, en todas las etapas, en la misma clase que la víctima. El 46,70% comparte aulas con sus víctimas, seguido del 43% de los acosadores que son de otras clases y un 10% que acosa a alumnos de su clase y de otras distintas. Todos ellos utilizan mayoritariamente el acoso verbal y social en todos los grupos de edad seguido del físico -en Educación Primaria- o el ciberacoso -en Secundaria-.
Mejor comunicación con las familias
Otro de los puntos destacados por Van Grieken es el relativo a la comunicación de las víctimas con sus familias, donde se ha reducido a la mitad el número de pontenciales acosados que nunca han hablado nada con sus familias: del 43,23% en 2016/17 al 21,08% en el 17/18. En el lado contrario, quienes han hablado bastante o mucho ha aumentado del 25,25 al 45,18%. Todos datos beneficiosos, según Educación, ya que favorecen la "detección precoz" y su correspondiente intervención para reducir el riesgo potencial de acoso.
Por todo ello, Van Grieken insta los padres y madres a "hablar con sus hijos en casa" para que puedan detectar "incomodidades" de los menores y, así, poder poner fin al posible acoso que estén sufriendo. Para ello existen cursos de formación online que enseñan a los padres a conocer los indicadores respectivos que, según el consejero, cada vez son más utilizados.
El decreto de convivencia, "en breve"
Para seguir disminuyendo los casos de acoso escolar, el titular de Educación ha prometido que "en breve" se aprobará el decreto de convivencia con el que su departamento pretende obligar a todo aquel que detecte un caso de abuso a denunciarlo. Una normativa que no ha estado exenta de polémica porque dicha "obligación" incluye no sólo a profesores y padres, sino también a los alumnos, bajo amenaza de sanción.
Van Grieken argumentó que confía en los equipos directivos de los centros, "grandes profesionales" que serán los encargados de "aplicar proporcionalmente esas herramientas". Además, destacó que el papel de los testigos es "muy relevante" e instó a no quedarse "de brazos cruzados" si se observa alguna situación de este tipo. "El punto de partida de cualquier aprendizaje es ser feliz yendo al colegio o al instituto", concluyó.