Vivir a menos de cinco kilómetros del Vertedero de Valdemingómez no aumenta la mortalidad ni empeora la salud. Esto es, al menos, lo que demuestra un estudio encargado por el Ayuntamiento y realizado por la empresa pública Madrid Salud -comparando los datos de actuales con el quinquenio 2010/2014- que ha hecho público este viernes la delegada de Medio Ambiente y Movilidad, Inés Sabanés.
Mandato imperativo de una moción aprobada por Pleno del Consistorio, la concejala lo ha presentado junto al responsable de los distritos de Puente y Villa de Vallecas, Paco Pérez, y el subdirector general de Salud Pública, José Jover, quien ha desentrañado los datos clave del ensayo. "Pretendíamos conocer si la población que vive cerca de Valdemingómez presenta una mortalidad prematura mayor que la que vive lejos y no hemos encontrado evidencias de ello", ha declarado.
En cuanto a los vecinos a los que les separan entre cinco y ocho kilómetros del vertedero, sí ha señalado un exceso de defunciones que no afecta igual a hombres y mujeres. No obstante, lo ha separado del ámbito ambiental y ha apuntado hacia las formas de vida: ellos fallecen más por cáncer de pulmón o enfermedades respiratorias y ellas, por melanoma múltiple.
Con todo, Jover ha querido ser precavido y ha incurrido en que lo importante es seguir observando los datos y estudiándolos, pues lo presentado hoy ha tenido unas limitaciones autonómicas que han provocado que no pueda ser concluyente, por ejemplo, en la morbilidad aunque, sí han afirmado que "no hay evidencias que demuestren que la actividad de la planta incida en la salud de la población".
Los planes para Valdemingómez continúan
A la presentación, que ha tenido lugar en el Palacio de Cibeles, han acudido representantes de PP, PSOE y Ciudadanos, a los que Sabanés les ha pedido que, gobierne quien gobierne después de los comicios de mayo, estos estudios continúen. Por su parte, ella ha asegurado que las conclusiones no cambian los planes que el equipo de Manuela Carmena tiene para Valdemingómez.
Y es que, de acuerdo al borrador de la Estrategia de Prevención y Gestión de Residuos 2018-2022, las incineraciones de la planta se reducirán al 50 por ciento hasta 2022 y la eliminación total de esta técnica tendrá lugar tres años más tarde.