Tal día como hoy se inauguró el hotel Palace de Madrid. Fue tras un banquete ofrecido por el ministro de Cuba, el señor García-Velez a los representantes de los demás estados americanos y al Gobierno de España, del que solo faltaron los ministros de Guerra y Marina.
Se levantó en un solar que ocupaba el antiguo palacio de los duques de Medinaceli por el empresario hostelero de origen belga George Marquet y gracias al consejo del rey Alfonso XIII. Las obras duraron 18 meses, y ya en su nacimiento el Palace pasó a ser el hotel más grande de Europa; para ello, se realizó una inversión de 15 millones de pesetas.
Leopold Ghende fue el primer huésped, que ocupó la habitación 141 y pagó siete pesetas y 50 céntimos. Tras él, los personajes más ilustres de la época pasaron por sus habitaciones: los pintores Salvador Dalí, Pablo Picasso o Ignacio de Zuloaga, los escritores Federico García Lorca o Vicente Blasco Ibáñez, los actores Buster Keaton y Cary Grant o la científica y premio Nobel Marie Curie.
Bailes vespertinos y sesiones de jazz
El hotel Palace actuó como centro de ocio y cultura de la década de los noventa. Organizaba bailes en la tarde, a los que acudía la aristocracia y la alta burguesía madrileña.
La música en sus salones siempre estaba presente. Organizó las primeras sesiones de jazz en Madrid de la mano de la histórica Orquesta Jackson Brothers de Nueva York.
Una mala época
El Palace fue requisado durante la Guerra Civil por el Gobierno Republicano. Actuó como embajada de la Unión Soviética en Madrid, y posteriormente sirvió como hospital.
También, fue testigo del golpe de Estado del 23 de febrero de 1981. Dada su cercanía al Congreso de los Diputados -les separan 100 metros-, el hotel se convirtió en el punto de encuentro de los medios de comunicación que cubrieron en directo aquel día.
Otros acontecimientos políticos han tenido sede en el Palace: la victoria del PSOE en 1982, la Conferencia de Paz celebrada en Madrid en 1991 o el baile inaugural del Museo Thyssen-Bornemisza.