Cinco vecinos del distrito Centro de nacionalidades bangladesí y china han recibido este miércoles las primeras Tarjetas de Vecindad emitidas por el Ayuntamiento de Madrid, un documento que permitirá acceder a todos los servicios municipales y que en esta primera fase solo podrán solicitar personas que no dispongan de otro medio de identificación oficial y que sean derivadas por los servicios sociales o las ONG colaboradoras.
La entrega de las tarjetas ha tenido lugar en la Oficina de Atención a la Ciudadanía de Centro y ha contado con la participación de la teniente de alcalde y delegada de Equidad, Derechos Sociales y Empleo, Marta Higueras; del delegado de Participación Ciudadana, Transparencia y Gobierno Abierto, Pablo Soto; del concejal presidente de Centro, Jorge García Castaño; y de la portavoz del Grupo Municipal Socialista, Purificación Causapié.
Por su parte, Causapié ha afirmado que hoy es "un día muy importante para la ciudad de Madrid", a la que se ha referido como una "ciudad de acogida", y "para el Grupo Municipal Socialista, que ha visto como es posible que un deseo se convierta en realidad". "Lo que quisimos desde el Grupo Municipal Socialista y lo que ha querido este Ayuntamiento es que las personas en Madrid sean ciudadanos de Madrid y que su Ayuntamiento sea un espacio que sea como su casa", ha precisado.
Según la portavoz socialista, la Tarjeta de Vecindad es "un instrumento para facilitar la convivencia", que "pretende, en primer lugar, acercar y facilitar el empadronamiento", y que permitirá acceder a los servicios sociales, culturales y deportivos del Ayuntamiento. Aparte, ha abogado por ampliar los servicios vinculados a la tarjeta y, en particular, por que sirva para adquirir el Abono Transporte.
Fase piloto
La Tarjeta de Vecindad, que se extenderá a todos los distritos una vez desarrollada la experiencia piloto en Centro y tras una evaluación que se llevará a cabo en septiembre, permitirá acceder a todos los servicios a los que pueden acceder las personas empadronadas, y especialmente a los servicios sanitarios, sociales, educativos, de ocio y de promoción del empleo. Pero, además, tiene carácter identificativo, aunque no sustituye al Documento Nacional de Identidad (DNI).
De hecho, en una etapa posterior servirá para acceder a formación no reglada impartida por la Agencia para el Empleo y para becas, pero no permitirá optar a contrataciones a las personas en situación irregular.