Francisca Cañadas jamás imaginó que huir de su boda junto a su primo, Francisco Montes Cañadas, serviría de inspiración a Federico García Lorca y su historia se convertiría en una de las obras más importantes del siglo XX.
Bodas de sangre es una de las historias plasmadas por Federico García Lorca más significativas del teatro español. Narra la fuga de una novia con el amor de su vida tras haberse casado con un hombre al que no quiere. Esta tragedia acaba con la muerte del novio y de Leonardo, el hombre con el que se escapa la novia.
El dramaturgo granadino se inspiró en el artículo del Diario de Almería del 25 de julio de 1928 titulado así: “Las veleidades de una mujer provocan el desarrollo de una sangrienta tragedia en la que cuesta la vida a un hombre”.
El coraje de la almeriense Francisca Cañadas de fugarse de su boda con un hombre al que no quería fue visto como una deshonra y la gente de la zona le condenó a la soledad, retirándole la palabra e incluso tratándole de loca. ‘Paca la coja’, como era conocida, vivió en el Cortijo de El Fraile toda su vida, lidiando con la culpa que le infligieron, no solo de arruinar su boda, sino de la muerte de su amado, Francisco, que falleció de tres tiros en la noche de la fuga.
Como no podía ser en otro día, García Lorca estrenó su versión de esta crónica el 8 de marzo de 1933, Día de la Mujer en la actualidad, en el Teatro Beatriz de Madrid, obteniendo un gran éxito. La obra estaba protagonizada por Manuel Collado Montes en el papel de Leonardo y Josefina Díaz de Artigas en el papel de La Novia.
No fue hasta 1975 cuando la ONU institucionalizó el Día Internacional de la Mujer, pero Federico García Lorca hizo 42 años antes con Bodas de Sangre un homenaje a esas mujeres que en esa época decidían liberarse del yugo del machismo y elegir su camino.