Cada año se prestarán 12.320 servicios de intérpretes de lengua de signos, que van destinados a personas con discapacidad auditiva de la Comunidad de Madrid, para asistencia en las situaciones que necesiten de trámites o gestiones con la Administración (laborales, médicos, financieros, comisarías de policía o tribunales de justicia), así como la interpretación de cursos o jornadas de interés general, cuando así se solicite por asociaciones de personas sordas. La Comunidad presta una atención integral a 21.000 personas con discapacidad auditiva que residen en la región.
El servicio consiste en la interpretación y traducción de la información por un técnico superior especializado en la lengua de signos, de la lengua de signos a lengua oral o escrito. De esta manera, el intérprete ejerce de medio de conexión comunicativa entre personas sordas y otras que oyen, a través de la lengua de signos. Con su intervención, eliminan las barreras invisibles de la comunicación oral y convierten en inteligible cualquier información o señal de tipo acústica, consiguiendo el mayor nivel de accesibilidad a la comunicación. En algunos ámbitos de intervención, los intérpretes de lengua de signos requieren de una actuación profesional y una especialización específica, como en el ámbito médico-sanitario y de salud mental, servicios jurídicos, ámbito académico, religioso y servicios en cadenas de televisión.