El reconocimiento le llega a Suárez en un año clave. Empezó en el cine casi por casualidad, cuando a los catorce años fue seleccionada en un casting juvenil para protagonizar la adaptación cinematográfica de Memorias de Leticia del Valle. Se metió de lleno en el teatro y el celuloide durante la década de los ochenta y se convirtió en una habitual de la gran pantalla en los noventa, cuando ganó el Goya a la mejor actriz por El perro del hortelano (1996). El próximo 4 de febrero podría sumar su segundo premio de la Academia de Cine, bien a mejor actriz, por Julieta, bien a mejor actriz de reparto, por La próxima piel.
Y, de nuevo, el tiempo. Isaki Lacuesta le ofreció el guión de La próxima piel cuando, recuerda, no le llegaban proyectos. De eso hace diez años. Una década en la que la película no terminaba de arrancar y en el que la actriz, confiesa, tuvo miedo de que los directores la descartaran. Ahora, mientras habla del largo y personal proyecto llegado a buen puerto, lo hace con la codiciada etiqueta en el panorama interpretativo de ‘chica Almodóvar’.
Un premio a la trayectoria significa un reconocimiento al paso del tiempo, que no es fácil
Un premio como el Puerta de Toledo, a la trayectoria, ¿provoca algún tipo de reflexión personal?
Sin duda. Es un premio muy especial. Me emociona mucho y me provoca mucha ternura. Porque yo soy muy madrileña y quiero mucho a mi barrio. He nacido aquí, he paseado por sus calles y mi padre me enseñó a querer las calles de misterio y encanto del Madrid antiguo. Que me den este premio, primero, me sorprende; segundo, me parece un honor recibirlo; y tercero, el hecho de que sea por la trayectoria significa que es un reconocimiento al paso del tiempo, que no es fácil. Ya no tengo 20 años y llevo bastantes trabajando en esto. Empecé un poco por casualidad, nunca había pensado en ser actriz y, sin embargo, han pasado los años y sigo trabajando. Esto es un oficio complicado y difícil, porque es imprevisible. No es un oficio estable, no sabes si pasado mañana se te va a acabar todo. La vocación hace que sigas confiando y que no te quede más remedio que dedicarte a lo que te gusta. Y eso es lo que te hace también seguir en la lucha.
El paso del tiempo no es fácil. ¿Crees que, en concreto en esta industria, es más cruel con la mujer que con el hombre, con las actrices que con los actores?
El paso del tiempo es natural, que forma parte de la existencia. Esta industria, obviamente, a veces no es fácil. Es un trabajo personal también aprender a adaptarte a los personales que puedes interpretar y eso es también bonito. No te vas a pasar toda la vida interpretando mujeres de veinte, treinta o cuarenta años. Uno ha de interpretar también su experiencia personal en los personajes que te ofrecen y la experiencia personal va de la mano de la vida y del paso del tiempo. ¿Qué si todo esto es más cruel con las mujeres? Puede ser.
Julieta significó entrar en territorios del alma delicados y dolorosos
Esas partes más oscuras del trabajo, ¿te las llevas a casa o eres capaz de desconectar?
Sí que pasas una temporada en relación con ese estado. Los actores somos inseguros por naturaleza y el miedo que te da perder el hilo una vez que has enganchado la guía a seguir y el proceso creativo, no te quieres desvincular de eso, tienes miedo de perderte. Fueron seis semanas de rodaje, en Madrid, en el mes de agosto, hacía muchísimo calor y organicé mi casa para quedarme sola porque sentía que para Pedro era necesario.
¿Cómo valoras iniciativas como la Semana de Cine de Carabanchel, que facilitan la accesibilidad al cine: sin coste y en el barrio?
Esto lo valoro muchísimo. Creo que es necesario y creo que debería de haber muchísimas más propuestas así, que la gente pueda acceder a la cultura, hacerlo fácil. Esto es, además, una iniciativa de los vecinos del barrio y eso es maravilloso, porque significa que la gente siente la necesidad de ir al cine, que hoy por hoy no es accesible para todo el mundo. Que los vecinos del barrio convoquen una iniciativa y se lleve a cabo es un valor que han conseguido ellos, hay que valorárselo a ellos.
¿Tienes porra para los Goya?
Hay muy buenas películas este año El hombre de las mil caras, Tarde para la ira, Un monstruo viene a verme, La próxima piel, Julieta, Que Dios nos perdone, María y los demás, La puerta abierta… Muy buenas películas y, con las películas, todos los equipos que han participado en ellas. Decirte una, no me parece bien.