Pablo Iglesias acudía a la sesión de investidura de Mariano Rajoy para reivindicar su rol de oposición ante el PP y lo ha hecho en un ambiente de tensión. Sus palabras han provocado las críticas de los diputados de las otras formaciones, especialmente de la bancada popular.
El líder de la formación morada ha sido inmisericorde contra la "triple alianza" de PP, PSOE y Ciudadanos para facilitar una investidura que ha calificado como histórica, ya que supone una caludicación por parte de los socialistas y provoca que Unidos Podemos se convierta en la verdadera oposición.
"El único partido tradicional que sale indemne de lo que ha ocurrido es el PNV", ha comentado Iglesias, que ha articulado su discurso contraponiendo el pasado de un sistema político que se está agotando y el futuro, representado por ellos, según ha dicho desde la tribuna.