La alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, y el presidente de la entidad blanca, Florentino Pérez; acompañados del concejal de Desarrollo Urbano Sostenible, José Manuel Calvo, y el concejal presidente del distrito de Chamartín, Mauricio Valiente, han presentado el proyecto, que redundará en una renovación integral de los 15.000 metros cuadrados del ámbito y costará 400 millones de euros.
El nuevo Santiago Bernabéu mantendrá su edificabilidad (125.000 metros cuadrados) pero experimentará sustanciales reformas. El coliseo madridista incrementará su altura y sus vuelos para acoger una nueva cubrición retráctil, que estará acompañada por una nueva envolvente de las fachadas (una nueva 'piel' a base de bandas de acero, que contará con iluminación ornamental), y barreras de protección acústica y lumínica. El estadio tendrá un nuevo atrio de entrada de 2.000 metros cuadrados cuyo vuelo no apoyará sobre el suelo.
En el exterior, se demolerá la 'Esquina del Bernabéu' para acoger un parque de 6.000 metros cuadrados en la plaza de los Sagrados Corazones. En la fachada oeste del estadio, que da al paseo de la Castellana, el espacio dedicado a aparcamiento de autobuses se convertirá en una plaza pública de uso peatonal.
Pérez ha explicado que no se renuncia al proyecto de hotel, ni de centro comercial en el estadio, que seguirá llamándose Bernabéu, aunque podría incluir el nombre del patrocinador del club (en este caso, IPIC, empresa asociada a Cepsa), tal y como ya había anunciado el líder de la entidad.