La sentencia impone a Dave V. quince años de cárcel por un delito de asesinato y otros diez años, por un delito de incendio. Además condena al acusado a indemnizar a los padres de la víctima fallecida en concepto de daño moral, con 180.000 euros. Y al propietario del inmueble donde se produjo el crimen, con 40.000 euros. En su último día de juicio, el condenado quiso pedir perdón a la familia de la joven y mostrar su arrepentimiento. En su declaración, manifestó que solo recordaba haber estrangulado a la víctima tras un forcejeo, como consecuencia de la ingesta de alcohol y drogas.
Según los hechos, la madrugada del 13 de junio de 2014 Dave Verbist se dirigió al domicilio de la víctima situado en la calle Barcelona. Tras acceder a la casa con el juego de llaves que portaba, el acusado golpeó y asfixió a la muchacha con un cable del ordenador mientras esta dormía. Tras matarla, roció su cuerpo con aceite y le prendió fuego, dejando el cuerpo casi carbonizado.