Del 'sorpasso' a la sorpresa: el PP mejora sus resultados desde las elecciones de diciembre de 2015 y el PSOE aguanta con solvencia en la misma segunda posición que consiguió hace unos meses. Unidos Podemos se queda, de esta forma, muy lejos de lograr adelantar al partido de Pedro Sánchez, tal y como vaticinaban los sondeos e incluso, a unos minutos de comenzar el escrutinio, los sondeos a pie de urna. Ciudadanos sufre, por su parte, un fuerte desgaste y pierde 8 escaños.
Así las cosas, la realidad volvió a imponerse este 26J, y de qué manera, a los sondeos, vaticinios y expectativas generales. Y es que, con una participación muy similar a la del 20D, el escenario poselectoral ha vuelto a dibujar un panorama muy complicado para llegar a acuerdos. El PP, reforzado con 137 diputados (con 14 más, frente a los 123 que alcanzó en diciembre), se encontraba sin embargo con el partido de Albert Rivera, su socio más plausible, debilitado con ocho diputados menos.
Entretanto, Unidos Podemos, la gran coalición de izquierdas que buscaba mejorar su presencia en las Cortes mediante la suma de fuerzas, reeditaba su resultado, logrando los mismos escaños que por separado consiguieron los dos partidos que sellaron su acuerdo en Sol para alcanzar el ansiado 'sorpasso'. Las caras de decepción de los dirigentes de la confluencia no dejaban lugar a dudas: en el Teatro Goya, lugar elegido para la que prometía ser su gran noche, Pablo Iglesias ratificaba la "decepción" de los suyos ante los resultados y abría la puerta a la "reflexión".
Ante esto, el PSOE de Pedro Sánchez respiraba aliviado con un desgaste de 5 diputados, menor del que apuntaban los pronósticos más sombríos. Así, a pesar de este empeoramiento de resultados, el ambiente en Ferraz, sin llegar a ser festivo, era de alegría. "A pesar de lois augurios de un fuerte retroceso, el partido Socialista ha vuelto a reforzar su condición de principal partido de la izquierda", sentenciaba Sánchez.