La Comunidad de Madrid destinará un presupuesto de 2 millones de euros mediante tramitación de emergencia para acometer de forma urgente la retirada de los restos de neumáticos quemados y el suelo afectado tras el incendio originado en el vertedero de Seseña, con el fin de evitar una nueva combustión y una posible transferencia de contaminación en la zona. El encargo se ha realizado a Tragsa.
Esta labor ha sido encomendada a la empresa pública Tragsa, cuyos operarios ya se encuentran trabajando en la zona del vertedero situada en Valdemoro para realizar una primera inspección de los distintos restos originados por el incendio. Se trata, en primer lugar, de caracterizar dichos residuos para conocer las distintas tipologías, cuantificar su volumen y determinar las alternativas de tratamiento más adecuadas para cada uno de ellos. Este análisis tardará unos 20 días y a partir de los resultados se decidirá como acabar con los residuos.
En concreto, se baraja recuperar la parte metálica de los neumáticos quemados para su valorización y eliminar los residuos no susceptibles de ser aprovechados. También se estudiará la posibilidad de dar una valorización energética tanto a estos restos de neumáticos como a las cenizas provocadas por su combustión. Además, la capa de suelo más superficial se retirará y se someterá a un tratamiento similar al de los restos quemados, y se establecerá un seguimiento y control ambiental de las aguas superficiales y subterráneas de la zona.