Llorente gobierna dese el pasado mayo gracias al apoyo de los seis ediles de su partido más el de Izquierda Unida. Esos comicios depararon un inédito cuádruple empate con una diferencia en votos entre el primer partido -PSOE- y el último -PP- de menos de 2.000 sufragios. ULEG, la plataforma independiente que ahora quiere promover el derrocamiento de Llorente, terminó tercera por detrás de Leganemos, próxima a Podemos.
"No hay presupuestos, no han conseguido consensos con nadie, tampoco para las ordenanzas fiscales, y el alcalde gobierna de forma autoritaria", avanza el portavoz de ULEG, Carlos Delgado, a Madridiario. "No vamos a quedarnos de brazos cruzados ante esta grave crisis institucional", amplía.
Este lunes, la formación presentará ante la sociedad su "propuesta de gobierno", un "programa de mínimos" que busca obtener el consenso del resto de partidos para impulsar una moción de censura.
Sin candidato
Sin embargo, el partido no tiene tan fácil que su iniciativa salga adelante. Debe respaldarla la mitad más uno de los concejales y tiene que concentrarse alrededor de un candidato. De momento, no hay nombres alternativos que puedan batallar ante el socialista. "Sabemos que las matemáticas a nosotros solos no nos dan", argumenta. ULEG quiere así que todos los grupos de la oposición se retraten ante una eventual salida de Llorente.
Además, al ya complejo mapa de alianzas leganense hay que añadir que uno de los dos concejales que obtuvo Ciudadanos, Jorge Javier Pérez Hernández, tuvo que abandonar esas siglas (pero no el acta) tras una reciente bronca con la dirección nacional, con lo que el plenario ha sumado un siempre imprevisible edil no adscrito.
Llorente, que precisamente ofreció a C's entrar en su gobierno y ha buscado el apoyo de Leganemos, ya expresó en una entrevista concedida a este medio que no tenía miedo a una moción.