La investigación se inició a finales de abril del 2014, a raíz de una denuncia interpuesta por una empresa de construcción, en la cual se manifestaba que habían sido objeto de una presunta estafa por parte de un señor, que había simulado alquilar un conjunto de andamios, concretamente 120 toneladas, para ser instaladas en dos obras de Madrid capital.
Estas personas se dedicaban también a estafar a compañías suministradora de combustibles, a las cuales adquirían grandes cantidades sin abonar posteriormente los suministros. El 'modus operandi' en estas ocasiones era el siguiente, quedaban con las compañías en naves abandonas o en descampados, para que les echaran el combustible en cubas portátiles que luego se llevaban y revendían a bajo coste, sin que hubieran sido abonadas previamente a los dueños legítimos de las mismas. Las investigaciones arrojaron que los ahora detenidos, habían estafado a las compañías suministradoras de combustibles más de 100.000 euros.
Finalmente los agentes consiguieron identificar y localizar en las localidades de Seseña (Toledo) y Campo Real a los responsables de los hechos, procediendo a su detención.