En la rueda de prensa posterior a la Junta de Gobierno, ha informado de que el Samur evalúa las emisiones "cada día". El vertedero fue sellado este verano, cuando se produjo un incendio que obligó a llevar a cabo trabajos durante una semana entera para remover las seis hectáreas de vertidos acumulados desde hace años.
Maestre ha reconocido que cubrirlo fue un "parche". Ha expuesto igualmente que aunque haya sido cubierto en su parte superior, bajo ese parche sigue ardiendo, lo que se traduce en gases que salen al exterior. Únicamente son tóxicos a diez metros alrededor del lugar de esos escapes. "No hay peligro para la seguridad", ha insistido.
Otra cuestión son los "olores desagradables que soportan los vecinos" y que llegan también a Rivas, producidos por "la quema ilegal que se sigue produciendo en el ámbito del vertedero de coches y escombros". "Que no sea tóxico no quiere decir que no nos preocupe", ha asegurado.