La organización se dedicaba a introducir equinos en distintos mataderos de toda España falsificando o alterando sus documentos identificativos y de control sanitario. A los detenidos se les acusa de delitos contra la salud pública, falsificación de documentos y organización criminal.
En la denominada Operación Cavall se han registrado explotaciones ganaderas, fincas privadas, clínicas veterinarias y mataderos de Valencia, Asturias, La Coruña, Toledo, Ávila, Madrid, Valladolid, Zaragoza y Jaén.