"Las pretendidas obras, que sirvieron de justificación al Ayuntamiento de Madrid para el traslado de la Feria a la Plaza de España, son todavía un proyecto sin aprobar", denuncian.
Además, apuntan que la Plaza de España es un espacio más pequeño, aproximadamente un 25% menos, por lo que muchas casetas son más pequeñas que las habituales, generando una discriminación entre los talleres al disponer de diferente espacio unos que otros. Por otra parte, agregan que la distribución laberíntica da lugar a que unas casetas estén claramente mejor situadas que otras, además de que el cambio ha supuesto además un aumento del 25% del importe de participación.
En un comunicado, los artesanos apuntan que el "irracional" traslado también ha afectado negativamente al número de talleres participantes, de modo que en esta edición faltan más de treinta que habitualmente lo hacían, y no participarán artesanos de otras comunidades autónomas. También el menor número de solicitudes para participar ha dado lugar a que se acepten talleres que en otras circunstancias no hubieran tenido cabida, aseguran.
Por otra parte, consideran que no sería necesario el gasto previsto por la Administración para dar a conocer la nueva ubicación si no hubiera habido el cambio. "Los artesanos hubiéramos aceptado los inconvenientes que supone el traslado, si éste se debiera a causas justificadas y no a lo que creemos un capricho. Por esto no nos parece comprensible que estando Recoletos, que es el sitio adecuado, sin obras, se haya instalado la Feria en la Plaza de España, lugar a todas luces inadecuado", agrega el comunicado.
"Los artesanos pedimos al Ayuntamiento de Madrid que no juegue con la subsistencia de nuestros talleres, emprendiendo aventuras de dudoso final y que la Feria de Artesanía se celebre siempre en el Paseo de Recoletos, pues creemos tener derecho que así sea después de dieciocho ediciones en este lugar", añade.