El proyecto, que cuenta con una inversión de 5,7 millones de euros y un plazo de ejecución de diez meses, beneficiará a las poblaciones de San Fernando de Henares y Torrejón de Ardoz, así como al personal del INTA, con sede en el último municipio.
De esta forma se pretende aumentar la capacidad de absorción de tráfico de la M-115, por la que circulan más de 12.000 vehículos al día, según dijo en rueda de prensa el vicepresidente primero del gobierno, Ignacio González.
En el marco de estas obras se acondicionarán las intersecciones existentes en el inicio y final del tramo así como la que sirve de acceso a la M-50 desde esta misma carretera. Además, se crearán vías de servicio en ambos sentidos para dar acceso a las propiedades colindantes y se acondicionarán los caminos agrícolas existentes y las vías pecuarias de la zona, manteniendo su actual funcionalidad.