La mayoría de los menores acogidos, el 41 por ciento, tiene entre 7 y 12 años, el 25 por ciento, entre 13 y 15, un 20 por ciento de los niños tiene entre 0 y 6 años y en menor porcentaje, un 14 por ciento, los menores tienen entre 15 y 17 años. Del 71 por ciento de los abuelos que acogen a sus menores, el 68 de ellos son abuelos maternos. A continuación son los tíos, en el 23 por ciento de los casos, las figuras acogedoras, seguidos de los hermanos o tíos abuelos con un 6 por ciento.
En cuanto a la edad de los acogedores, el 53,5 por ciento tiene entre 61 y 80 años y un 38 por ciento se sitúa entre los 40 y los 60. El resto son menores de 40 años.
En el 44 por ciento de los casos la medida de protección ha sido adoptada por la toxicomanía de algunos de los padres, en un 30 por ciento por abandono o desatención de los menores, en un 5 por ciento por privación de libertad y en otro 5 por ciento por problemas de salud mental de alguno de los progenitores.
El tipo de medida de protección adoptada es de tutela, en un 51 por ciento de los casos, y de guardas, en el 49 por ciento restante. Del total de los casos, el 48 por ciento son acogimientos administrativos permanentes y el 39 por ciento son judiciales permanentes.
Las actuaciones que incluye este servicio comprenden desde el apoyo en tareas educativas, al apoyo psicosocial, pasando por la orientación en tareas parentales y cuidado de los menores, actividades de ocio y oportunidades de encuentro entre familias que están viviendo la misma experiencia. En todo los acogimientos se realizan un seguimiento.
Cada familia es atendida de forma individual y de acuerdo a sus necesidades. Las actuaciones están dirigidas tanto a los menores como a sus padres y a los familiares acogedores, lo cual favorece la convivencia y el desarrollo del menor, así como la reincorporación de menor a la convivencia con sus padres, siempre que esto sea posible.