La asociación también recordó que hay casi 2.500 familias que han presentado objeción de conciencia a esta asignatura porque consideran que "encubre el catecismo laico con el que el Gobierno central quiere adoctrinar a sus hijos".
"Es indudable que hay una intencionalidad de formar a los ciudadanos en unos conceptos sobre la persona, la familia y la sociedad que son más cercanos a la ideología del partido gobernante que a la sensibilidad de la mayoría de las familias españolas, que no quieren más 'Formación del Espíritu Nacional', explicó Aguiló.
Finalmente, AMEPE señaló que solo pretende "defender el derecho de los padres a hacer prevalecer su derecho a educar a sus hijos de acuerdo con sus convicciones". Por este motivo, Aguiló lamentó que el Ejecutivo central y el de algunas comunidades autónomas "amenacen a los padres que presentan objeción de conciencia a esta asignatura, porque, según argumentó, parece una persecución ideológica más propia de los tiempos de la Inquisición que de los aires de pluralidad y tolerancia que otras veces emplean".