En un comunicado firmado por el delegado sindical de FEMYTS, Ramón Denia, la delegación aseguró que el lunes 2 de julio, con motivo del cierre estival de camas habitual en la sanidad madrileña, se comunicó a la Dirección Médica del hospital "las dificultades en la Urgencias debido a la gran demanda asistencial".
"Nuestra intervención fue atendida con la apertura de camas de hospitalización y la derivación a otros centros del Servicio Madrileño de Salud menos congestionados", apuntó que, en todo momento, FEMYTS-La Paz "supervisó que la asistencia médica a los pacientes estuviese garantizada". Por ello, Denia explicó que "no se entiende" la focalización del problema de saturación en La Paz cuando "en mayor o menor grado todos los hospitales de la red sanitaria pública madrileña comparten esta situación".
Además, Denia señaló que la desconfianza del paciente se ha traducido "en un deterioro de la relación con el personal médico, que se ve agredido y reprendido ante la mínima duda o disconformidad del paciente". "En este contexto es difícil practicar la medicina y, lo que es más grave, puede resultar contraproducente para el óptimo desarrollo del proceso asistencial", concluyó.