La aerolínea easyJet ve "difícil" volver a tener base en el aeropuerto de Madrid-Barajas si las tasas aéreas no vuelven a bajar en los aeropuertos españoles, ya que, pese al reciente acuerdo para aminorar su subida entre el gestor aeroportuario y las aerolíneas que operan en España, "no se dan todavía las condiciones necesarias".
"El acuerdo es positivo pues l
as tasas subirán menos de lo previsto pero no permite todavía que se den las condiciones para que se reduzcan. Mientras esto no ocurra, veo muy difícil volver a tener base en Madrid. A corto plazo es imposible y a medio plazo lo veo complicado", ha asegurado el director general de easyJet para España y Portugal, Javier Gándara.
Para easyJet
el acuerdo es "menos malo" que el marco regulatorio actual, pero se seguirán produciendo aumentos en unas tarifas que "son ya altas". Por ello,
insistió en que sean incrementos "máximos y no fijos" y "revisables cada año", de forma que si el tráfico mejora no se aplique necesariamente esa subida final. El pacto implica un período de consultas con las aerolíneas previo a su fijación.
La 'low-cost' británica cerró en noviembre su base en Barajas, donde contaba con 310 empleados y 8 aviones, por no ser rentable ante la caída de la demanda y la subida de tasas de los últimos años. A raíz del cierre de su base de Madrid, easyJet prevé una caída del 10 por ciento de sus pasajeros este año en España, lo que se traduce en
algo más de un millón de pasajeros menos, frente al 5 por ciento que crecerá en toda la red. "Esperamos acabar este año con unos 12 millones de pasajeros de entrada y salida a España, mientras que en 2012 estuvimos por encima de los 13 millones", apuntó.
Descenso de viajeros
De cara a la temporada de verano,
la aerolínea sufrirá "un descenso de entre un 10 y un 15 por ciento del tráfico, ya que será cuando se note el impacto total frente al año pasado", indició Gándara. Pese a no tener base operativa en Madrid la aerolínea apuesta por el mercado nacional, donde easyJet sigue siendo la cuarta aerolínea por volumen de vuelos a Barajas y la que más turistas británicos trae a España. En abril abrió dos conexiones desde Lisboa a Bilbao y Valencia y desde el 18 de junio conectará Santiago de Compostela con Londres-Gatwick.
También reforzará las conexiones existentes desde Reino Unido a Málaga o Alicante.
"Las subvenciones son pan para hoy y hambre para mañana, pues generan muchos tráficos que no son reales y en cuanto se acaban desaparece la ruta", aseguró Gándara. Por el contrario, es partidario de la promoción conjunta del destino, pero "nunca una subvención directa como ocurre con Ryanair".
También criticó a Ryanair por no contratar al personal que emplea en España bajo la legislación laboral del país o subcontratar a terceros con 'brockers'. "Es un competencia desleal que le da mucha flexibilidad a unos costes más bajos cuando es personal que hace uso de servicios sociales y no contribuye con sus impuestos", lamentó.
Asimismo, denunció la práctica engañosa de agencias 'online' que "
ofrecen precios en teoría más bajos que en la web de la propia aerolínea y al final se acaba pagando mucho más por gastos de gestión". "Igual que se nos exige transparencia a las aerolíneas, lo mismo o más se debe exigir a los intermediarios. Es imposible que eDreams pueda vender un billete más barato de lo que se vende en easyJet.com", afirmó.
Modelo cien por cien 'online'
La crisis ha propiciado que las empresas opten por compañías de bajo coste para que sus directivos viajen, un cliente por el que easyJet también apuesta. "La idea no es meter más pasajeros en nuestros aviones sino más pasajeros que paguen más pero ahorren dinero frente a la oferta de otras aerolíneas", dijo. Actualmente, el pasajero de negocios representa ya el 20 por ciento de sus clientes.
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Hemos tenido que adaptar nuestro modelo de negocio, 100 por ciento de venta 'online', para llegar a acuerdos con agencias de viajes corporativas. Ahora tanto pymes como empresas del Ibex nos abren las puertas y el tráfico de negocio corporativo se está moviendo con compañías como nosotros", indicó. Desde hace unos meses easyJet asigna asientos, lo que antes no hacía para embarcar y desembarcar más rápido. Era uno de los principales escollos a la hora de atraer pasajeros de negocios, frente a la tarjeta de fidelización que no parece tan determinante.
También desde abril,
es obligatorio realizar el 'check-in' por Internet, una medida que ya realiza el 90 por ciento de los pasajeros de easyJet. "Esto no quiere decir que si alguien llega sin la tarjeta le vayamos a penalizar", apuntó Gándara, que destacó la mejora en eficiencia que supone al ahorrar costes y poder "trasladarlos a los usuarios con tarifas cada vez más baratas".
España representa cerca del 15 por ciento en el tráfico total de easyJet, cuota que este año disminuirá debido al ajuste en este mercado, frente a Francia e Italia, donde crece y donde se posicionaron parte de los aviones basados en Madrid. "Tenemos que intentar que ese peso no siga disminuyendo y para eso es muy importante mirar con lupa las tasas e inversiones futuras", explicó. Preguntado por un posible gran pedido aviones, Gándara indicó que "no es inminente" ni se ha tomado todavía una decisión al respecto, aunque confirmó que se está evaluando esa posibilidad, si bien de hacerse se destinará buena parte a renovar flota, para no incurrir en gastos de mantenimiento, y a otros mercados antes que a España. La edad medida de su flota está por debajo de los cuatro años.