Transportes

Metro estudia vender parte de las cocheras de Canillejas

Miércoles 17 de abril de 2013
Metro de Madrid estudia deshacerse de parte de los terrenos de sus cocheras de Canillejas, dentro del plan inmobiliario con el que pretende optimizar recursos, según explicó a Madridiario el viceconsejero de Transportes, Borja Carabante.

Este responsable de la Consejería avanzó que para un futuro próximo plantearán una operación urbanística en la central de Canillejas, aunque no forma parte de la primera fase de venta de activos patrimoniales de la entidad ferroviaria. "Allí tenemos miles de metros cuadrados que vamos a reordenar. Tenemos que estudiar cuánto espacio disponible tenemos para dedicar al plan", sentenció. Esta afirmación debería de casar con la idea del traslado de trabajadores de otras sedes de la empresa a la calle del Néctar que ya se rumoreó como método de ahorro.

Las cocheras de Canillejas tienen una superficie de 300.000 metros cuadrados. En este ámbito  trabajan alrededor de 700 trabajadores durante las 24 horas en la revisión, limpieza y reparación de la maquinaria y líneas aéreas de la compañía. También hay un depósito de trenes.

Metro de Madrid ha desarrollado un plan inmobiliario con el que pretende obtener 120 millones de euros. Entre otros espacios, la empresa ha anunciado que pretende deshacerse del depósito de Plaza de Castilla, la parcela de la calle Granada-Cavanilles, el depósito de Ventas y el de Cuatro Caminos.

Antonio Palacios
El proyecto, que lleva perfilándose desde 2008, como ya les contó entonces Madridiario, y se consolidó en el acuerdo suscrito con el Ayuntamiento de Madrid en 2010, está integrado en el plan de optimización de recursos de la compañía y tiene por objetivo, según fuentes de Metro, la obtención de ingresos ajenos al servicio de transporte de viajeros y la reducción de gastos sin mermar la calidad de su actividad. Los cuatro espacios inicialmente planteados para la venta suman alrededor de 96.000 metros cuadrados de superficie que se destinarán a zonas residenciales, comerciales, suelo para oficinas, espacios verdes y equipamientos públicos.

El Ayuntamiento de Madrid aprobó en febrero de 2011 los planes especiales de Granada-Cavanilles y de Cuatro Caminos, aunque pronto quedaron paralizados por la crisis. En el primer ámbito, situado en el barrio de Pacífico, en Retiro, la compañía de ferrocarril metropolitano posee 19.831 metros cuadrados en dos manzanas contiguas, separadas por la calle de Valderribas y delimitadas por las calles de Doctor Esquerdo, Cavanilles, Granada y Sánchez Barcaiztegui. En esta área se encuentran en la actualidad dos edificios del arquitecto gallego Antonio Palacios (la Nave de Motores y la Casa de Gatos) que han sido catalogados como elementos del patrimonio arquitectónico de la ciudad. También, otras tres construcciones sin uso, también propiedad de Metro. El plan de la empresa preveía entonces el desmantelamiento de las instalaciones, la construcción de un eje peatonal y una gran plaza arbolada, la eliminación de una subestación eléctrica y la construcción de viviendas y espacio terciario.

En Cuatro Caminos, el proyecto presentado por Metro al Consistorio en 2011 planteaba que, en los 37.612 metros cuadrados que ocupan las cocheras, se ganarían 16.026 metros cuadrados para espacios verdes y espacios peatonales, soterrando las instalaciones y talleres de la compañía. Para financiarlo, se construirían viviendas y un equipamiento público de 2.162 metros cuadrados.

Logística del transporte
Hace apenas un mes, el Ayuntamiento de Madrid anunció el proyecto para las cocheras de Metro de la plaza de Castilla, tienen 18.083 metros cuadrados, situados entre las calles de San Benito, San Aquilino, Magnolias y la avenida de Asturias. La nueva ordenación anunciada prevé el soterramiento de las cocheras, la creación de una zona ajardinada abierta al público, la cesión de un equipamiento deportivo básico y la construcción de tres edificios que se dedicarán a espacios comerciales y logística del transporte. 

En la parcela de Ventas, de 20.497 metros cuadrados, la única que no cuenta aún con plan municipal aprobado, se proyectó la construcción de un parque público de 6.300 metros cuadrados, junto con un equipamiento público, servicios de transporte y nuevas calles. A todo ello, se añadía la construcción de 226 viviendas y terciario.

La empresa prefiere no fijar plazos para llevar a buen término estas operaciones, ya que aún quedan pendientes trámites administrativos por parte del Ayuntamiento. Además, la empresa asegura que esperará el momento más oportuno desde el punto de vista del mercado para llevar a cabo las operaciones. No obstante, tal y como concluyó Carabante, el horizonte con el que se trabaja es de dos o tres años.