El alcalde de Móstoles, Daniel Ortiz, espera que las sinergias económicas que generará Eurovegas en la zona sur supongan el despegue definitivo de las obras de prolongación del Cercanías de Móstoles a Navalcarnero. En las próximas semanas habrá reuniones a varias bandas para reactivar los trabajos. La empresa adjudicataria, OHL, asegura que el macrocomplejo es un importante 'input' para la viabilidad económica del proyecto ferroviario.
El primer edil explicó que espera que si Eurovegas recala en Alcorcón actúe como desatascador de la operación, aprovechando las sinergias económicas que promoverá la nueva infraestructura. No obstante,
el macrocomplejo no es condición imprescindible para concluir las obras de prolongación de la C-5. De hecho, fuentes municipales indicaron a
Madridiario que el Ejecutivo municipal estudia aprovechar los espacios generados en el soterramiento de El Soto para obtener recursos con los que financiar parte del proyecto.
Ortiz afirmó que pedirá una reunión urgente con el presidente regional,
Ignacio González, para tratar el tema. El pasado viernes, el regidor iba a mantener
una reunión a cuatro bandas con el Ministerio de Fomento, el Gobierno regional y Renfe con la esperanza de solucionar el asunto, pero
la dimisión de Esperanza Aguirre trastocó las agendas de todas las partes. El primer edil ha avanzado que, en cuanto se normalice la situación, convocará
otro cónclave para reactivar las obras. Ofrecerá al Ministerio de Fomento y a la Comunidad de Madrid su colaboración, compartiendo y ayudando en la gestión de los aprovechamientos urbanísticos futuros, para que permitan
financiar parte del coste de las obras del tren de Cercanías.
Si no se llega a ningún acuerdo,
el Consistorio exigirá que se hagan todas las obras necesarias para devolver todo Móstoles a la normalidad, ya que los vecinos denuncian que las obras han dejado empantanados e inutilizables numerosos espacios públicos del municipio. Desde el PP de la localidad aseguran que este proyecto
no ha costado ni un euro ni a los mostoleños ni a los madrileños.
Respondió así a las consultas del portavoz socialista,
David Lucas, que denuncia que el equipo de Gobierno se ve incapaz de
solucionar la situación. El líder de la oposición mostoleña criticó que Ortiz sea el único alcalde de una gran ciudad madrileña que
aún no se ha reunido con la ministra Ana Pastor y que tiene que esperar a la llegada de Eurovegas para hacer viable un proyecto que lleva varios años de retraso.
Desde hace casi tres años,
las obras están paralizadas. OHL, empresa adjudicataria de las obras, alegó que no tenía financiación de los bancos para continuar el trazado ferroviario.
Trató de rescindir el contrato por la crisis y por el cambio de la demanda potencial, aunque se había comprometido a concluir el proyecto con recursos propios en caso de problemas financieros, pero la Comunidad se lo impidió. A cambio, no llevó a término el expediente sancionador por incumplimiento de plazos que firmaron ambas partes.
El 1 de septiembre de 2011 expiró el plazo para evitar la sanción.
Sin embargo, el Ejecutivo regional prefirió
negociar para concluir la obra cuanto antes. Según el director general de Infraestructuras, Raimundo Herráiz, OHL se comprometió en noviembre de 2011 a enviar
documentación al Gobierno regional con documentación técnica, económica y financiera para optimizar y abaratar los trabajos, con el objetivo puesto en
concluir en 2013. Desde la compañía confirmaron a
Madridiario que
dicha documentación fue enviada y concretaron que están trabajando codo con codo con la Consejería de Transportes para buscar una solución al conflicto. Un portavoz de OHL aseguró que
la instalación de Eurovegas supondría un importante 'input' para la zona sur de la región y podría hacer recuperar la viabilidad del proyecto. Fuentes municipales de Móstoles y Navalcarnero explicaron a este periódico digital
que no les consta ningún avance en la negociación desde entonces. Por su parte, desde el Gobierno regional afirman que ha habido conversaciones en los últimos meses con la empresa y Fomento para dar un nuevo empujón al proyecto.