Enrique Villalba | Martes 15 de noviembre de 2011
Los propietarios de suelo podrían recibir licencia de construcción en el ámbito de la prolongación de la Castellana entre 2015 y 2016, explicó la delegada de Urbanismo de Madrid, Pilar Martínez, en el acto de disolución del consorcio urbanístico para el desarrollo de este proyecto.
Este martes se reunió el Consejo Rector del Consorcio Urbanístico
Prolongación de la Castellana para disolverse tras la
aprobación definitiva del Plan Parcial y suscribir el convenio urbanístico de distribución de infraestructuras del ámbito. Este organismo deja el proyecto en manos de
dos juntas de compensación, que tienen hasta el mes de febrero para constituirse.
En ese momento, podrán iniciar el desarrollo de
la prolongación. Primero tendrán que redactar la urbanización. Luego habrá que pasar las distintas
fases de tramitación exigidas por las administraciones. Desde entonces podrán iniciar las obras de urbanización (poner calles, viales y servicios básicos) y reparcelar el terreno para que los promotores consigan las licencias de construcción.
El fin de este proceso, es decir, el momento en que comenzaría a materializarse el proyecto de prolongación de la Castellana,
podría hacerse realidad en 2015. Sería la fecha en que comenzaría a urbanizarse la zona. Entre 2015 y 2016 podrían, en este caso, darse licencias de construcción. A partir de entonces,
el documento urbanístico establece un plazo de 12 años para las edificaciones. Los
equipamientos públicos se construirán en función de la demanda.
La inversión de la construcción del nuevo corazón económico de Madrid ascenderá a 11.000 millones.
Creará 22.000 empleos en la edificación del complejo y 88.000 más en la implantación de empresas en el lugar. Los beneficios para la ciudad ascenderán a 699 millones y 1.584 a nivel estatal. El valor añadido bruto será de 7.236 hasta 2022.