La presidenta arremetió este jueves con dureza contra Interior y calificó los sucesos de la noche de este miércoles como un "intento de atentado contra la autoridad". Aseguró que los dos "sujetos" "estaban serenos" y exigió que, al menos, presten declaración a la policía.
La habitual rueda de prensa para dar cuenta de los acuerdos adoptados por el Gobierno regional estuvo este jueves prácticamente monopolizada por un asunto: la
irrupción de dos sujetos en la casa de la presidenta, Esperanza Aguirre, a las 3.45 de la madrugada de este miércoles, que se saldó con la
rotura de la puerta de la calle y su
posterior detención por los dos guardias civiles destinado allí para protegerla.
Ni la nueva jornada de huelga en educación, ni las nuevas iniciativas del Gobierno regional —
más recursos para los perceptores de la Renta Mínima de Inserción, la
aprobación de las subvenciones para las entidades que trabajan con drogodependientes o la concesión de la Medalla Internacional de las Artes a Carlos Saura— lograron quitar protagonismo al asunto más comentado de las últimas horas. Aguirre aseguró que el incidente fue un
"intento de atentado contra la autoridad", además de un "allanamiento de morada".
"Lo que no tiene parangón es que no se tome declaración a unos señores que entran con violencia a un domicilio", continuó, para añadir que, después de ver la grabación de los hechos, está convencida de que
iban "perfectamente serenos" y no ebrios, "como han dicho a todas las redacciones". Según recordó,
no se les hizo la prueba de alcoholemia.
La presidenta, visiblemente
"indignada" —como ella misma confesó sentirse—, arremetió contra el ministro del Interior, Antonio Camacho, por haber dejado en libertad sin interrogarlas a las dos personas que, asegura, "llegaron a un metro de la puerta de mi piso". Este mismo jueves le ha hecho llegar
una carta de protesta, ya que, a su juicio, "algo está funcionando mal en España cuando pasa esto". "Yo puedo perfectamente suponer que entre otras muchas razones
vienen a mi casa a 'okuparla', porque está de moda 'okupar' casas en Madrid, como se puede 'okupar' un hotel, ahora van a 'okupar' un teatro, pues qué mejor que 'okupar' mi casa, eso sería portada de NY Times", concluyó.
Por su parte, el director general de la Policía y la Guardia Civil, Francisco Javier Velázquez, indicó que la actuación de las fuerzas de seguridad en este caso
fue la "adecuada". Puntualizó que se trata de
una "falta" cuyos autores fueron identificados en comisaría, donde después se trasladaron las diligencias oportunas al juez.