A falta de Metro, carreteras. Sin dinero para grandes inversiones, el Partido Popular centra sus promesas electorales en sacar adelante las tres obras que, por distintos avatares, no ha podido construir esta legislatura: el cierre norte de la M-50 (o M-61) bajo el monte de El Pardo, la alternativa de pago a la A-1 (o R-1) y la duplicación de la carretera de los pantanos (M-501) hasta la provincia de Ávila.
La primera de ellas no se ha llevado a cabo debido a la falta de inversores. El proyecto, muy ambicioso ya que supone
atravesar una zona protegida, sería adjudicado a un grupo de empresas que lo explotaría durante varias décadas mediante la fórmula de peaje directo, una tasa que, según admitió el propio Gobierno de la Comunidad, tendría un
precio "caro". La
envergadura de la obra ahuyentó a las constructoras, pero fuentes populares aseguraron a
Madridiario que las gestiones realizadas en el último año para adaptar los pliegos de condiciones están a punto de fructificar.
También verá la luz en breve, según las mismas fuentes, el proyecto de la radial de peaje
R-1 entre la M-50 y El Molar. El Ministerio de Fomento se negó a autorizarlo en su día pese a que Esperanza Aguirre ofreció que corriese a cargo de la Comunidad. De gobernar los populares, saldrá a licitación de manera inmediata, aunque teniendo presente el
mal momento que pasan las concesionarias del resto de radiales. Como también se podrá en marcha, de repetir mayoría absoluta el próximo 22 de mayo, la duplicación del último tramo de la carretera de los pantanos entre Navas del Rey y el límite con Castilla y León. La todavía presidenta regional ya había anunciado que no renuncia a
convertir en autovía todo su trazado, pese a que el
Tribunal Supremo ha dictaminado que los acuerdos que permitieron desdoblar los tramos anteriores fueron ilegales.
Estas tres son las infraestructuras más llamativas del programa electoral de los populares en materia de transportes, que Esperanza Aguirre presentó este martes en Majadahonda. Ninguna de ellas es una promesa nueva (todas estaban en el programa electoral con el que la líder regional se presentó a la reelección en 2007), sin embargo, están incluidas en un programa de gobierno al que le falta el lustre de otras ocasiones. La
crisis, recalcó la propia Aguirre, no da para mayores alegrías.
De las 16 promesas electorales en esta materia, nueve de ellas repiten por no haberse hecho realidad. A la M-61, la R-1 y la M-501 se unen la conexión directa de
Majadahonda con Moncloa mediante un tren lanzadera; la segunda estación del
metro a Mirasierra y el
metro a El Casar (parado por el conflicto con el Ayuntamiento de Getafe). También, la construcción del
Aeródromo del Suroeste/aeropuerto de El Álamo-Navalcarnero y la finalización de la
Autovía del Noroeste (M-503 entre Madrid y Villanueva de la Cañada). El PP también incluye la finalización de un proyecto ya en marcha, el tren lanzadera entre
Torrejón de Ardoz y Chamartín.
Nuevo abono social
Las novedades van por otro lado y son mucho más económicas. La mayor de todas es la creación de un nuevo abono transporte social para personas con
incapacidad permanente absoluta reconocida. Según los datos del Ministerio de Trabajo, 73.825 de los casi 6,5 millones de personas que viven en la Comunidad cobran una pensión por no poder trabajar por este motivo, dotación que, de media, es de 978 euros. Todos ellos accederían a un abono con un precio similar al de la Tercera Edad (
10,90 euros al mes) para poder moverse por toda la red de transporte autonómica.
En materia de carreteras, el PP promete construir la M-410 entre Parla y Valdemoro, duplicar la
M-856 que une Móstoles y Villaviciosa de Odón y construir variantes como la
M-206 en Torrejón. Además, se suprimirán enlaces como el de la
M-111 con la M-100 (
recién inaugurada) en la conocida como rotonda de El Casetón. En materia de autobuses, la formación apuesta por la creación de
líneas express en
Alcorcón (Puerta del Sur-Ensanche Sur) y
Móstoles (Móstoles El Soto-Hospital). Aguirre también incluyó otra iniciativa que ya está en desarrollo como es el
plan de modernización de los autobuses interurbanos, que supondrá 1.200 nuevos autobuses (el 100% de ellos accesibles para personas con discapacidad), que el 20% de la flota esté impulsada por energía eléctrica, híbrida o gas (el resto reduciría sus emisiones un 83%) y la implantación de 600 paneles informativos en tiempo real en las marquesinas. El
abono transporte sin contacto,
prometido para 2011, estaría completamente implantado en 2012.
El currículum de Aguirre
Para justificar la ausencia de grandes inversiones durante la próxima legislatura, Esperanza Aguirre tiró de currículum, pero no sólo del suyo, sino también del de los gobiernos regionales de Alberto Ruiz-Gallardón:
200 kilómetros de metro y 324 estaciones frente a los 14 kilómetros construidos por los anteriores ejecutivos socialistas;
10.000 millones de euros invertidos en infraestructuras del transporte desde 2003 y un anillo completo de intercambiadores. El PP también ha congelado el precio del billete sencillo (bien es cierto que es el menos utilizado) en 1 euro desde su llegada a la Presidencia en 2003 y ha realizado 150 kilómetros en duplicaciones, 50 en nuevas carreteras y ha colocado 180 kilómetros de barreras para motoristas, habiendo logrado un
descenso del 67% de la mortalidad global en carretera en los diez últimos años. La aspirante a la reelección aseguró que las infraestructuras seguirán siendo "una seña de identidad de nuestra Comunidad". Con el PSOE al mando de la Comunidad, recalcó, sólo habrá "mentiras cotidianas, y muy gordas".