El secretario general del Partido Socialista de Madrid, Tomás Gómez, será el candidato de su partido para hacer frente a Esperanza Aguirre en las elecciones autonómicas del próximo mes de mayo. Así lo han decidido este domingo los militantes socialistas que, en una jornada marcada por la elevada participación, le han dado el triunfo con el 51,71 por ciento de los votos ante la otra candidata, la ministra de Sanidad y Política Social, Trinidad Jiménez. La Comisión Permanente de la Ejecutiva Federal del PSOE se reunirá este lunes en la sede socialista de la calle Ferraz de Madrid y tendrá ocasión de analizar el resultado de las elecciones primarias.
Gómez ha obtenido una ventaja de
545 votos sobre su oponente y se convierte así en el candidato del PSOE a la Comunidad de Madrid en mayo de 2011. La participación en estas elecciones primarias ha sido del
80,97 por ciento. El resultado, con todos los votos escrutados, refleja que
el ex alcalde de Parla ha sumado 7.596 votos, el 51,8 por ciento, mientras que
Jiménez ha obtenido 7.051, el 48 por ciento. Ha habido 53 nulos y 31 blancos.
Al poco de conocer su victoria,
Tomas Gómez ha comparecido ante la prensa. Visiblemente cansado, ha agradecido los apoyos recibidos y ha hecho un llamamiento a los socialistas y a los madrileños a participar de una "verdadera esperanza" para Madrid.
"A partir de ahora, somos todos un mismo equipo", ha subrayado. También ha dicho que Jiménez tiene "un sitio importante en el PSM y en el proyecto político de esta federación".
Jiménez, por su parte, dijo, tras felicitar a su rival, que este cuenta con "todo su apoyo" y que desde este momento pedirá el voto para él "con la misma intensidad con la que hasta ahora lo he pedido para mí misma".
Unos comicios de infarto
En total, más de 18.000 militantes socialistas -de 145 agrupaciones diferentes- estaban llamados este domingo a las urnas para firmar el epílogo de unas primarias -las primeras de la historia política de Madrid- que se iniciaron
el pasado mes de agosto y que, por momentos, han hecho temblar los cimientos del PSOE a nivel nacional.
Este domingo, sin embargo, tanto los candidatos como otros líderes socialistas han insistido en
alejar de Ferraz la sombra de los resultados de estas primarias. Nada más depositar su voto, Trinidad Jiménez -avalada desde el primer momento por Rodríguez Zapatero- ha subrayado que lo que se elige en estas primarias "no se impone ni es fruto de ninguna decisión", sino que la última palabra "la tienen los militantes".
Tomás Gómez, que llegó a estas primarias después de enfrentarse al aparato central de su partido, ha subrayado por su parte que esta cita es "un momento histórico" para que el PSOE "coja el liderazgo de sí mismo y de esta Comunidad".
Este enfrentamiento ha servido para movilizar a un electorado, el socialista, que andaba perdido en el desierto tras 15 años de gobierno popular. Y la movilización que se ha visto durante la campaña ha tenido su reflejo en la jornada de votación. Antes de las cinco de la tarde -a tres horas de que se cerrasen las urnas-, ya había votado más de la mitad de los 18.000 afiliados socialistas de la Comunidad de Madrid. Al final, la participación se ha cifrado en el
80,97 por ciento.
Una de las agrupaciones más participativas ha sido
la de Móstoles, que llevaba dos años disuelta y cuyo censo ha sido objeto de polémica durante la campaña. El 63 por ciento de los 273 militantes a los que finalmente se les reconoció el derecho a voto lo habían hecho ya antes de las dos de la tarde.
Otra de las polémicas de esta campaña han sido las encuestas. El intento de imposición de Trinidad Jiménez vino motivado, precisamente, por
una encuesta que la situaba mejor para enfrentarse a Aguirre que a Gómez, que ha sido el lider del PSM durante los últimos tres años. Al final, sin embargo, esos datos se han ido igualando e incluso el secretario general del PSM
logró más avales que su contrincante (6.549 frente a 5.804).
Ahora, esa ventaja se ha visto certificada en las urnas.