Las siete familias que aún residían en el número 13 de la calle de Sierra de Lucena, en Puente de Vallecas, han sido desalojadas por orden judicial este miércoles. El edificio había sido declarado en ruina, pero los vecinos aseguran que estaba en buen estado.
Ha sido una noche tensa para los vecinos de la colonia de Nuestra Señora de los Ángeles. Antes de las cuatro de la madrugada, la policía ya estaba cercando el edificio y a las ocho aproximadamente comenzaban a desalojar a los vecinos, quienes habían ido sacando parte de sus pertenencias en los últimos días, pues tenían como referencia
lo ocurrido en otro edificio del barrio. Un rato más tarde ya había comenzado la demolición, que podría durar hasta este jueves.
Quedaban siete familias en el edificio, que se había ido quedando vacío a medida que los vecinos aceptaban ofertas de la Empresa Municipal de la Vivienda y el Suelo (EMVS) del Ayuntamiento de Madrid para comprar otros pisos de protección oficial a precios ajustados a su situación económica. Otros antiguos habitantes del edificio han ido muriendo o se han mudado a pisos de familiares al hacerse mayores. Ninguno de los últimos habitantes del inmueble ha ofrecido resistencia ante la orden judicial.
Algunos de los que han sido desalojados este miércoles eran hijos de los antiguos dueños. Estos argumentan que los pisos eran herencias familiares y que la EMVS tendría que darles uno a cambio, pues ya estaban pagados. Pero la empresa pública siempre se negó a hacer la escritura y la oferta fue, en cambio, comprar otros pisos a un precio no muy alto,
según relataron los afectados a este periódico hace meses.
"Visto desde fuera parece que les están regalando pisos, pero la verdad es que les están quitando los que tienen y eso es un robo", indicaba este miércoles Teresa, vecina del barrio y madre de uno de habitantes del edificio que han tenido que abandonarlo, con dos hijos.
Una de las vecinas desalojadas y con piso adjudicado, Mercedes, comentó a
Madridiario que iba a pedir que la realojaran de alquiler porque no puede pagar la entrada de la vivienda. No tenía muchas esperanzas de conseguirlo, ya que desde un principio el Ayuntamiento ha querido que sean de venta. "Lo que están haciendo es injusto, están dejando a los niños en la calle. Para ellos la mitad de la gente está aquí de forma ilegal, pero no han hecho nada durante 25 años por echarlos de aquí", señaló con voz apagada.
Otros vivían de "alquiler" en el edificio y la EMVS no les ha dado solución. El Samur social, que acudido porque había cuatro niños afectados, les facilitaba unos días de alojamiento en un albergue, pero el hijo de Teresa, con sus dos niños, se irá a vivir a la casa de su madre por el momento, por ejemplo.
El Ayuntamiento siempre ha mantenido que el edificio no podía seguir en pie porque estaba en ruina. Los vecinos, por su parte tenían el parte de un arquitecto en el que se decía que edificio no presentaba daños estructurales ni suponía ningún peligro. Por este motivo, piensan que esta situación se debe a las prisas por construir un ecobarrio en el lugar donde se levantó la antigua colonia, de la que ya queda poco. La orden de desalojo les llegó en enero y en ese momento iniciaron una lucha en los tribunales porque consideran que se están vulnerando sus derechos.
De las colonias de San Francisco Javier y Nuestra Señora de los Ángeles se ha realojado a 1.024 personas por ahora, pero no todos sus habitantes cumplían los requisitos para ello, aprobados por todos los grupos políticos, como recuerda el Consistorio.