Los blancos no firmaron un partido espectacular pero se hicieron fuertes a balón parado, desde donde llegaron dos de los tres goles. El Real Madrid, además, supo sobrevivir con la fortuna que no tuvo otras veces en el 'Viejo Continente' cuando el larguero repelió un penalti del Lucho González.
Los de Chamartín se adelantaron muy pronto con un prodigio del internacional portugués. A los cinco minutos, Cristiano Ronaldo se sacó de la chistera el mejor gol desde su llegada a la capital española con un lanzamiento de falta que se convirtió en un inapelable obús que se coló por la escuadra.
Los blancos se acomodaron en su posición, sabedores de que el AC Milan perdía en Suiza y era más que suficiente para ser líderes. Sin embargo, la película adoptó tintes dramáticos cuando el Olympique abusó de un juego agresivo para hacer sufrir a la espalda de la defensa blanca.