Esta iniciativa medioambiental, integrada en el Plan Regional de Sellado de Vertederos de Residuos de Construcción y Demolición (RCD), ha contado con una inversión de 120.000 euros y los trabajos de sellado han incluido la retirada de residuos voluminosos, el cubrimiento con tierras para la formación del terraplén y la posterior plantación vegetal y la instalación de 500 metros de cerramiento ganadero.
Con la recuperación de esta zona, ocupada desde 1985 por un vertedero de escombros, la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio pone fin al impacto paisajístico y a la alteración de la flora y fauna que sufría este paraje natural incluido en la Zona Especial de Protección de Aves de los Ríos Alberche y Cofio.
Durante el acto, la directora general de Calidad y Evaluación Ambiental, María Jesús Villamediana, destacó "las ventajas de una iniciativa que va a permitir que los ciudadanos disfruten de un área degradada que a partir de ahora va a recuperar todo su potencial ecológico".
El Plan Regional de Sellado de Vertederos de Residuos de Construcción y Demolición (RCD) pretende eliminar los vertederos de escombros existentes en la región para crear zonas verdes. La inversión prevista para la puesta en marcha de este plan asciende a casi 10 millones de euros y se aplicará hasta el año 2008.
El Plan comprende cuatro fases: programa de sellado y restauración, medidas de los ayuntamientos implicados, vigilancia ambiental y campaña de sensibilización ciudadana. Esta estrategia se desarrolla de forma paralela al Plan de Gestión Integrada de Residuos de Construcción y Demolición, que incluye la puesta en marcha de una red de instalaciones de agrupamiento, clasificación y tratamiento de residuos de construcción generados en la región.
En la actualidad, la región cuenta con las estaciones de tratamiento de RCD de El Molar, Navalcarnero y Moralzarzal y está en fase de construcción la de Arganda del Rey. Se calcula que gracias a estas infraestructuras medioambientales, la Comunidad de Madrid pueda gestionar a finales de 2007 más de un millón de toneladas anuales de residuos inertes.