La sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, en la que se condena al Servicio Madrileño de Salud (SERMAS), estima parcialmente la demanda en base a su edad y su estado de soltera.
La mujer, cuya identidad se corresponde con las iniciales E.P.M. y que tenía 69 años, acudió a su médico de cabecera el día 1 de marzo de 2002. Este la derivó al Hospital Clínico San Carlos y falleció al día siguiente por vómitos incontrolados que provocaron un desarreglo electrolítico.
Se da la circunstancia de que esta mujer falleció a las tres horas de recibir el alta en el Servicio de Urgencias del Clínico San Carlos. Ahora la Justicia ha decretado que su familia reciba una indemnización de 30.000 euros.