Durante el periodo que permanecen en las dependencias, los rechazados en la frontera son atendidos por asistentes sociales, que se encargan de responder a las necesidades que se les puedan plantear. Para ofrecer asistencia sanitaria a los internados, se dispone de un servicio médico permanente en un local contiguo a las instalaciones. También se habilitó una sala de juegos infantiles, y se instalaron dos televisores y varias máquinas de bebidas frías y calientes.
El servicio de restauración del aeropuerto se encarga de servir las comidas, donde se incluyen menús adaptados por motivos religiosos, dietas especiales y los biberones para los bebés. Por otra parte, el servicio de custodia se realiza de manera permanente por agentes del Cuerpo Nacional de Policía.
El aeropuerto de Madrid-Barajas recibe anualmente más de un millón y medio de viajeros procedentes de países no comunitarios. Solo aquellos que no cumplen los requisitos legales de entrada en el país, son inadmitidos a su llegada España. En otras ocasiones solicitan voluntariamente que se les conceda la condición de asilado. En el caso de ser rechazado en la frontera es obligación de la compañía aérea llevar de regreso al viajero a su país de origen. Mientras se cumplen estos trámites, el viajero espera en la sala de inadmitidos.
50 inadmisiones al díaEn un informe anterior a la inauguración de la sala de la T-4 y tras las quejas recibidas por algunos ciudadanos latinoamericanos, el Defensor del Pueblo estimó que las condiciones de la sala 3 son "aceptables", pero estimó conveniente la apertura de nuevas salas para las personas que esperan la tramitación de sus expedientes de repatriación.
Niegan el asilo a Omar bin Laden
El autoproclamado pacifista, Omar bin Laden, hijo del líder de Al Qaeda, tuvo que volver a El Cairo (Egipto) en noviembre después de pasar unos días en la nueva sala de inadmitidos mientras que el Ministerio del Interior y el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para el Refugiado estudiaban su solicitud de asilo.