14 de agosto de 2020, 7:18:37
Municipios


Los padres del instituto de Valdemoro denuncian que llevaban dos días con problemas por altas temperaturas

Por Laura Crespo

Después de que el Summa haya tenido que atender a 47 alumnos del IES Neil Armstrong de Valdemoro por las altas temperaturas que han estado soportando en el centro, los padres de los afectados critican las condiciones del edificio.


Lo ocurrido este jueves en el IES Neil Armstrong se veía venir, según denuncian los padres de los alumnos del instituto valdemoreño. Cinco ambulancias del Summa se han tenido que desplazar hasta la Cuesta de Valderremata, una calle en una zona poco urbanizada del municipio, para atender a 47 alumnos del centro educativo que estaban experimentando mareos debido a las altas temperaturas. La mayoría ha recibido el alta de forma inmediata tras mojarles la nuca y las muñecas, pero cuatro de ellos han tenido que ser trasladados al hospital, uno con un esguince y tres con crisis de ansiedad.

Y es que la escena, según los padres de los afectados, no era para menos. A primera hora, la indisposición de un chico ha provocado el nerviosismo de muchos de sus compañeros que, tal y como denuncian los padres, llevan dos días viviendo episodios similares. "Ayer tuvieron que llevar a una chica diabética a recepción y tumbarla porque se encontraba muy mal", cuenta a este digital Lola Coronado, madre de dos alumnos, de 14 y 17 de años, del Neil Armstrong.

La dirección del centro ha optado, entonces, por desalojar el instituto, compuesto por dos edificios de dos plantas cada uno y levantado, en palabras de Coronado, en un "secarral". Los alumnos han sido trasladados al tanatorio de Valdemoro, cercano al Neil Armstrong, que cuenta con aire acondicionado. "Mi hija mayor ha ayudado a desalojar a niñas de 12 y 13 años cuya clase está en la segunda planta, donde hace un calor horroroso", relata Coronado, que asegura que el techo no está aislado ni preparado para soportar temperaturas como las de estos días.

Sin embargo, el tamaño del tanatorio no ha permitido que todos los alumnos del instituto permanezcan en su interior, por lo que se ha dejado dentro a los que presentaban síntomas más evidentes, como mareos o desmayos, mientras que el resto ha permanecido en la entrada de la morgue, en una zona de césped en la que se han encendido los aspersores y se les ha provisto de una manguera.

Allí los han atendido los efectivos sanitarios, que han ayudado a refrescar a los menores, con edades comprendidas entre los 12 y los 17 años, y han trasladado al Hospital Infanta Elena a cuatro de ellos, tres con crisis de ansiedad y uno con esguince.

Ambulancias a la entrada del tanatorio municipal de Valdemoro

El centro no está preparado

Mientras, un miembro del equipo directivo del AMPA del instituto, Arturo Carrasco, ha informado de que la dirección del colegio enviará a los padres un correo electrónico a lo largo de la tarde para informar de si este viernes se retomarán o no las clases con normalidad. Lo ha hecho poco antes de que la Consejería de Educación haya anunciado que permitirá a los centros reducir el horario lectivo en estos días de temperaturas extremas. "Está claro que este calor no es normal y que el instituto no estaba preparado, al igual que muchos otros", ha declarado Carrasco.

El chat de WhatsApp del AMPA era esta mañana un hervidero. "Eso es un caos. He ido a te coger a mi hijo por golpe de calor y había un montón de niñas llorando", contaba uno. "Los padres tenemos que negarnos a que vuelvan a las aulas en estas condiciones", sugería otro. Una madre, mostraba también su indignación: "Yo no estoy dispuesta que mañana a mi hijo otra vez le pase, desde luego". "El instituto es un fiasco desde la primera piedra. No se tenía que haber concedido ni los permisos, está todo mal hecho; el resto de institutos no tienen aire (acondicionado) y no pasa esto", zanjaba otro de los familiares.

En general, la sensación de los padres es que el centro, que abrió sus puertas en el curso 2012-2013, se construyó "a matacaballo", según afirma Lola Coronado. Ya en 2015, los padres denunciaron la carencia de instalaciones básicas en el instituto, como gimnasio, aula de música, laboratorio de física y química, aula de profesores o salón de actos, entre otras, a pesar de que la Comunidad se había comprometido a tener listas este tipo de aulas para el curso 2016, incluyendo un pabellón deportivo cubierto que no obligara a los alumnos a realizar las actividades de Educación Física al aire libre en cualquier condición meteorológica. Esos planes inconclusos de ampliación podrían explicar, en opinión de Coronado, el mal aislamiento del techo de los edificios, que no está preparado para soportar el calor extremo de días como estos, no comunes, pero que se repiten en algún momento cada verano.

El futuro, peor

Pasado el "susto" de este jueves, mirar al próximo curso no es nada alentador. El instituto arrancó sus clases hace cinco años con menos de 140 alumnos, cinco grupos de primero y segundo de la ESO. Sin embargo, el aumento de plazas no ha corrido parejo a las obras de ampliación, paralizadas por la relación de los terrenos con la Púnica -la empresa que figura aún como propietara de la parcela en la que estaban proyectadas nuevas aulas es una de las investigadas en la trama de corrupción política-.

En el todavía presente curso, se habilitaron varios barracones para alojar algunos de los grupos de cuarto de la ESO y, de cara al próximo año escolar, la situación empeora: no se espera salida de alumnos de centro, puesto que los más mayores pasan de primero a segundo de Bachillearto, pero sí la entrada de un centenar de nuevos estudiantes -cuatro grupos de primero de ESO-.

Por su parte, el consejero de Educación, Rafael Van Grieken, ha criticado que se haya hecho salir del centro educativo a los alumnos. En los pasillos de la Asamblea, Van Grieken ha opinado que "nunca tenían que haber salido de ese recinto escolar".

"Se han tomado unas decisiones por parte de la responsable, en este caso, con las que no estoy de acuerdo y precisamente se han dictado ordenes al respecto, niños o jóvenes no pueden abandonar un recinto escolar, es algo que realmente es atípico, se podía haber gestionado de otra manera", ha señalado. Tras indicar que es el director el que tiene que autorizar que los alumnos salgan de un centro, ha señalado que hay que analizar lo que ha pasado porque no le parece "una situación muy normal".

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