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    6 de julio de 2022

Champions

A pesar de algunos incidentes aislados, la final de la Champions League entre Liverpool y Tottenham ha trascurrido con total normalidad, dando a Madrid una buena nota en organización y seguridad.

Con la victoria del Liverpool en la final de la Champions, finalizan en Madrid unos intensos días en los que, gracias a los dispositivos de seguridad, todo ha trascurrido con normalidad a pesar de las molestias ocasionadas a los vecinos del centro de la capital y de las detenciones de varios aficionados.

La jornada previa a la final de la Champions está trascurriendo con total normalidad. Los efectivos de seguridad solo han tenido que hacer frente a varios aficionados que se han enfrentado a los agentes de la Policía Nacional y a una mujer que ha revendido entradas falsas por valor de 8.400 euros. Otras dos personas han sido detenidas también por falsificación de entradas.

Una mujer ha sido detenida por revender dos entradas para la final de la Champions que eran falsas al precio de 8.400 euros. El aficionado, al darse cuenta del timo, avisó a la Policía Nacional.

El SAMUR ha instalado un puesto sanitario en la Calle Carretas para atender emergencias sanitarias durante este fin de semana. La mayoría de atenciones, ninguna grave, se produjeron este jueves, poco antes del concierto de Sebastián Yatra que tuvo lugar en el marco del Champions Festival.

Los restauradores de la capital estiman que los aficionados ingleses que ya se encuentran en Madrid para disfrutar de la final de la Champions League se gastarán, de media, unos 300 euros por persona. Ello supone -se calcula la llegada de unos 70.000 seguidores- un total millonario para los hosteleros que, aseguran, venderán más de un millón de litros de cerveza durante este fin de semana.

La operación policial se ha saldado con seis detenidos y 2.000 productos de merchandising futbolero intervenidos. La red traía la mercancía -con logos del Liverpool y Tottenham, pero también de la UEFA o equipos españoles- de Portugal y la almacenaba en un local de Colmenar Viejo para luego distribuirla en un local cercano al estadio Santiago Bernabeu.