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Imagen del equipo Atlético de Madrid con la Copa de la Liga
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Imagen del equipo Atlético de Madrid con la Copa de la Liga (Foto: Atlético de Madrid)

Atlético de Madrid: un campeón de Liga forjado partido a partido

Por MDO

Los XVIII Premios Madrid en su categoría de Mejor Iniciativa Deportiva han distinguido al equipo del Atlético de Madrid, flamante campeón de la Liga de Fútbol 2020/21. El jurado de los galardones, otorgados por Madridiario, reconoce así la trayectoria y el trabajo desempeñado por el conjunto colchonero en una temporada complicada, marcada por el coronavirus, las lesiones, las sanciones o el chasco de la Superliga.

Este título liguero es el segundo que consigue el Atleti en el siglo XXI tras el logrado hace siete años, en la temporada 2013/14. En ambos casos, al frente de la plantilla ha estado Diego Pablo Simeone, artífice en buena medida del éxito de un equipo que ha sido líder 32 de las 38 jornadas. “Ha sido un año muy difícil, igual que nuestra historia. Es uno de los mejores años para salir campeones", subrayaba el técnico argentino tras proclamarse campeón.

Suyo es el mérito de haber encontrado en el 1-3-5-2 el sistema más adecuado para hacer brillar a sus hombres y para romper otra vez el duopolio establecido los últimos años por las dos principales potencias españolas del balompié: el FC Barcelona y el Real Madrid.

Continuidad en el juego, calidad ofensiva, solidez defensiva y una portería cubierta por el guardameta menos goleado de esta campaña, Oblak, son las virtudes que han convertido al Atlético de Madrid en un referente en el ámbito del fútbol europeo.

El conjunto rojiblanco se alzaba con su undécimo campeonato de Primera División tras vencer en el Estadio José Zorrilla al Valladolid en el último partido del campeonato, con remontada, extra de corazón y el sufrimiento que se ha convertido ya en marca de la casa.

Hasta las últimas jornadas los del Cholo Simeone sintieron el aliento de sus perseguidores en la nuca. Una vez descolgado el Barça, el Real Madrid se quedó solo pisándoles los talones. Sus seguidores llegaron al final de la Liga con el corazón en un puño, con una mezcla de miedo a soñar por encima de sus posibilidades y confianza ciega en que en esta ocasión la oportunidad no se les iba a escapar. Y no se equivocaron.

Una temporada atípica

La pandemia ha trastocado y mucho el normal discurrir de la Liga de Fútbol. Esta temporada ha sido rara por las restricciones, los positivos y las cancelaciones de partidos. Pero sobre todo por la ausencia de público, un elemento imprescindible para un equipo como el Atleti, que se apoya mucho en el jugador número 12, tanto en los momentos buenos como en los malos. Eso sí, el rugido de la afición no ha faltado, sobre todo en las últimas jornadas en casa, cuando grupos de colchoneros tomaron por costumbre seguir los partidos desde el exterior del Metropolitano y jalear al equipo de sus amores con cánticos claramente perceptibles por la plantilla desde el interior del estadio.

En esta Liga 2020/21 el Atlético ha pasado por muchos estados. Arrancó tarde la temporada por la recuperación de los partidos de la fase final de la Champions, pero lo hizo a lo grande con goleada al Granada. Los empates que vinieron después obligaron al entrenador a reconducir el sistema de juego. La pérdida de Álvaro Morata, que se fue a la Juventus, y Thomas Partey, que pagó la cláusula para dejar del club el mismo día del cierre de mercado, dejaron tocado, pero no hundido, al equipo.

Una racha de victorias les posicionó en lo alto de la tabla con la confianza suficiente como para lograr algo nunca antes conseguido: vencer al Barça en el Metropolitano. La racha del equipo parecía imparable: 26 partidos seguidos sin perder. Eso les llevó a llegar crecidos al derbi madrileño, donde encajaron una inesperada derrota sin paliativos frente al Real Madrid. Lejos de venirse abajo, recuperaron el ritmo anterior al traspiés y se alejaron más de sus perseguidores metiéndoles hasta 11 puntos de ventaja.

El título de Liga parecía tener ya dueño. Pero en Navidad, la sanción de diez partidos a Kieran Trippier desbarató los planes de Simeone. Después vendría el brote de seis positivos en coronavirus -Joao Félix, Carrasco, Mario Hermoso, Dembélé, Lemar y Herrera-, que dejó al equipo casi sin banquillo y se tradujo en un descenso del rendimiento de la escuadra.

Poco a poco los rojiblancos consiguieron invertir la tendencia a base de empates y remontadas, aunque no lograron quitarse la espina de la ida e imponerse al Real Madrid en el derbi de vuelta.

Las lesiones de Joao Félix y Suárez volvían a complicar las cosas en el club rojiblanco que encaraba los últimos encuentros seguido de cerca por Barça y Madrid. Los propios tropiezos de los otros dos aspirantes mantuvieron a los de Simeone aferrados al liderato.

Los últimos capítulos de esta temporada de película aumentaron el suspense de una historia que concluyó definitivamente con final feliz para los colchoneros, levantando su 11º trofeo de campeón de Liga.

‘El Pupas’ ha dejado de serlo

Si algo ha caracterizado al seguidor atlético a lo largo de la historia es su capacidad para sufrir con el equipo en cada partido. El hincha rojiblanco sabe lo que es la mala suerte y está preparado para sobreponerse a cualquier fatalidad. No en vano, el Atlético de Madrid fue apodado ‘El Pupas’ por su entonces presidente, Vicente Calderón, después de perder la copa de Europa en 1974.

Jugaban contra el Bayern de Múnich en Bruselas e iban ganando por un gol a cero en la prórroga. Casi acariciaban el trofeo cuando, a pocos segundos de que acabara el partido, los alemanes empataron. Entonces no había penaltis, sino que se jugaba otro partido para desempatar. Dos días después, en aquel encuentro, el Atleti encajó un 4-0. Por eso se dice que es el único equipo que ha jugado tres finales de la Copa de Europa y ha perdido cuatro veces, esas dos en Bruselas y las otras dos en Lisboa en 2014 y en Milán en 2016, donde también el infortunio le apeó de la gloria europea.

A pesar de todo, el palmarés de este equipo a lo largo de sus 118 años de existencia no es nada despreciable: once Ligas, diez Copas del Rey, dos Supercopas de España, tres Europa League, una Recopa de Europa, tres Supercopas de Europa, una Copa Intercontinental y una Intertoto. Puede presumir, por tanto, de ser uno de los clubes de fútbol más laureados. Después de lo visto y conseguido esta temporada, quizá haya que ir desterrando el apelativo del ‘Pupas’.

Lo que seguro se mantendrá inalterable es su espíritu de club adicto a proporcionar emociones fuertes a su afición, un equipo que sufre y pelea cada triunfo y que nunca da nada por hecho hasta el pitido que marca el final del partido.

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