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Decálogo ante los accidentes domésticos en Navidad

viernes 26 de diciembre de 2014, 12:52h

Un reciente estudio nos confirma de nuevo que los períodos de vacaciones y especialmente el de Navidad, constituyen el mayor factor de riesgo para que sucedan los accidentes domésticos, que siempre son "causales" y no "casuales" y que aparecen en más del 30% de los hogares españoles, siendo la cocina el lugar con el que se dan con más frecuencia, alcanzando incluso el 65% de todos ellos. Al margen de los ya familiares en estas fiestas, empachos y resacas, los accidentes más frecuentes se deben a caídas, golpes, cortes y hemorragias, quemaduras, intoxicaciones alimentarias y por productos de limpieza, además de los atragantamientos que pueden llegar incluso a comprometer la vida de una persona si no sabemos actuar con rapidez y eficacia. Es por ello, que dedicamos este nuevo artículo a recordar lo que podríamos denominar como el "Decálogo para prevenir y tratar los accidentes domésticos en Navidad".

1. Aceptar que cualquier periodo de vacaciones, como el de Navidad, e incluso los fines de semana, son los períodos en los que suceden mayor número de accidentes domésticos, porque en los mismos metros cuadrados, convivimos más personas y sobre todo, mas niños y personas mayores que son los más susceptibles de sufrir este tipo de accidentes.

2. P.A.S.: Proteger, Avisar y Socorrer. Como en cualquier accidente, debemos tener presente estas siglas que son las que nos han de ayudar en todos los sentidos: Lo primero que debemos hacer es "Proteger" (P); protegernos nosotros mismos que somos los que vamos a tratar de ayudar al accidentado y proteger a quienes nos rodean al tiempo que la propia situación donde estamos actuando. Después "Avisar" (A), es decir llamar por teléfono al 112 para explicar la situación en la que estamos, número de accidentados, posibles causas, etc., siempre que sea necesario. Y por último, "Socorrer" (S), para lo que debemos seguir todos los puntos de este decálogo.

3. Guardar la calma. Es difícil pero especialmente necesario, saber actuar sin aumentar la sensación de alarma y peligro que lógicamente se desencadena siempre que sucede cualquier tipo de accidente. El talante tranquilizador del que "socorre" constituye una ayuda esencial tanto para el accidentado como para las personas que le rodean. Transmitir calma, tranquilidad y credibilidad resulta imprescindible ante cualquier tipo de accidente.

4. Postura de Seguridad. Si la persona accidentada ha perdido el conocimiento, lo primero que debemos hacer es colocarla en el suelo, en la cama o en un sofá, pero en "decúbito lateral", es decir, de lado, con el objetivo de que cualquier posible vómito no pase al aparato respiratorio y de esta forma evitemos una "aspiración" que puede llegar a ser especialmente perjudicial para el accidentado.

5. Pulso y Respiración. Siempre debemos comprobarlo ante cualquier desvanecimiento o pérdida de conciencia, porque de no existir podemos estar ante una parada cardiorrespiratoria. En este caso, lo aconsejable es realizar las maniobras de la Resucitación Cardiopulmonar Básica, que consisten en comprimir el centro del tórax, entre los dos pezones, con ambas manos con los dedos entrelazados y los brazos estirados, a un ritmo de 100 compresiones por minuto, tratando de hundir el tórax unos 4-5 centímetros para conseguir la eficacia que deseamos. Hoy no se aconseja realizar respiración "boca a boca", a no ser que el socorrista esté adecuadamente entrenado en esta técnica. Es mejor continuar con las 100 compresiones torácicas hasta conseguir que aparezca el pulso, o hasta que lleguen los expertos del 112.

6. Golpes, quemaduras y hemorragias. En estos casos, el dolor es el factor predominante, razón por lo que lo más aconsejable es utilizar el "frío" local, en forma de hielo envuelto en un paño o toalla, para evitar las quemaduras que puede producir el hielo en contacto directo con la piel. También es recomendable utilizar el agua fría del grifo, pero con ciertas consideraciones. En el caso de una quemadura, el "chorro" debe ser suave para evitar que la fuerza del agua pueda levantar y romper las ampollas que suelen aparecer. Si se trata de un corte con hemorragia, debemos utilizar el "chorro" del agua fría con fuerza al principio para lavar la herida, pero después a "chorro flojo" para evitar que la fuerza del agua pueda romper el coágulo que se forma en toda herida.

7. Desinfectar y tapar. Tras el lavado de la herida o quemadura, tendremos que desinfectarla con Povidona Yodada, más conocida como "Betadine" y taparla con una gasa estéril, comprimiendo en el caso de una hemorragia al menos durante 5 minutos para conseguir el proceso defensivo de la coagulación.

8. Vendaje compresivo. Siempre tras un golpe, una quemadura o una herida, deberemos practicar un "vendaje en 8", que deberá comenzar por la parte más "distal" del miembro, es decir, la que "dista" más del corazón, para evitar que se inflame la zona de la herida. Así mismo, y con el mismo objetivo, tras el vendaje, colocaremos el miembro afectado hacia arriba.

9. Las personas mayores. Una gran mayoría de personas mayores toman anticoagulantes orales, en forma de Acido Acetil Salicílico a dosis bajas como el Adiro, o bien el conocido como Sintrom. En todos los casos hemos de tener presente que la formación del coagulo defensivo tardará más tiempo que en cualquier otra persona y que siempre existe el riesgo de una hemorragia interna, por lo que lo más recomendable es que tras una caída de una persona mayor acudamos siempre al Servicio de Urgencias.

10. ¿Siempre a Urgencias?. En muchas ocasiones no será necesario, al menos en los primeros momentos, porque con nuestra actuación como socorristas podemos controlar la situación. Pero si nos quedamos más tranquilos acudiendo a un Servicio de Urgencias, tendremos que recordar que no siempre es necesario ir al Hospital, porque tenemos a nuestra disposición los que siempre están de "guardia" en el nivel de la Atención Primaria. Para saber cual es el Servicio de Urgencias más cercano a nuestro domicilio, lo mejor es llamar al 112 y ellos nos darán la información que necesitamos, o bien entrar en la página Web de la Consejería de Sanidad, en nuestro caso en Madrid, www.madrid.org.

Y recordemos siempre que los accidentes, siempre son "causales" y no "casuales", por lo que conociendo sus causas, podemos ayudar a su prevención: evitar las alfombras, juguetes por el suelo, cables sueltos, el mango de la sartén que siempre debe estar hacia adentro de la cocina, el microondas y las mascotas, que nunca deben acompañarnos en la cocina, lugar en el que con más frecuencia se dan los accidentes domésticos, especialmente durante las fiestas Navideñas. Feliz Navidad y mucha salud para todos.

Dr. Jesús Sánchez Martos
Catedrático de Educación para la Salud
Universidad Complutense de Madrid

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